¿Es obligatorio el microchip en perros?
Sí. El microchip es obligatorio en todos los perros de España: la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, incluye la identificación mediante microchip entre las obligaciones básicas del titular, y esta exigencia está plenamente en vigor desde el 29 de septiembre de 2023. Además, la identificación es requisito previo para poder ceder, vender o dar en adopción a un perro, y para su inscripción en el registro correspondiente.
Esta obligación no es nueva del todo —la identificación canina ya era exigible por la normativa autonómica antes de la ley estatal—, pero la Ley 7/2023 la unifica y la refuerza en todo el territorio. Tener el perro identificado y registrado es también la base para cumplir el resto de obligaciones legales de la tenencia, incluida la de contar con un seguro para mascotas con responsabilidad civil. La relación entre identificación, ley y seguro obligatorio la desarrollamos en la guía sobre el seguro obligatorio para perros.
Cobertura que paga los daños que el asegurado o su mascota causen a terceros y de los que sea legalmente responsable, incluida la defensa jurídica hasta el límite pactado.
¿Qué exige la ley del microchip en gatos?
En los gatos, la ley también exige el microchip, y añade una obligación específica: la Ley 7/2023 obliga a identificar mediante microchip y a esterilizar a todos los gatos antes de los seis meses de edad, salvo los inscritos en el registro de identificación como animales reproductores (art. 26). La identificación felina, que antes dependía de cada comunidad autónoma, pasa así a ser una obligación estatal para todos los propietarios de gatos.
La finalidad de la doble exigencia —chip y esterilización temprana— es controlar las colonias y reducir el abandono, uno de los objetivos centrales de la norma. Para el dueño de un gato de compañía, la consecuencia práctica es clara: el animal debe estar identificado e inscrito, igual que un perro, aunque el seguro para gatos no incluya la responsabilidad civil obligatoria que la ley reserva a los perros. Identificar al gato es, en todo caso, requisito para asegurarlo y para acreditar quién es su responsable.
Cómo se identifica y registra una mascota
Identificar a una mascota consiste en implantarle un microchip y darla de alta en el registro autonómico de animales de compañía. El microchip es un dispositivo del tamaño de un grano de arroz que un veterinario coloca bajo la piel del animal mediante una inyección; contiene un código único que, al leerse con un lector, permite localizar los datos del propietario. Es un procedimiento rápido y prácticamente indoloro.
El registro, en cambio, es competencia de cada comunidad autónoma: existen registros autonómicos —y en muchos casos también municipales— donde debe inscribirse el animal con el código del chip y los datos de su responsable. Esa inscripción es la que permite la trazabilidad del animal y su localización en caso de pérdida o abandono. Los pasos básicos son estos:
- Implantación del microchip por un veterinario, que registra el código único del animal.
- Alta en el registro autonómico de animales de compañía con los datos del propietario.
- Actualización de los datos ante cualquier cambio de domicilio, de titularidad o el fallecimiento del animal.
Mantener esos datos al día es tan importante como el propio chip: un microchip cuyos datos de contacto están obsoletos no cumple su función de reunir al animal con su dueño.
Qué papel juega en el seguro y en la responsabilidad civil
La identificación es un requisito práctico para asegurar a la mascota y para acreditar la responsabilidad civil ante un siniestro. Las compañías necesitan identificar de forma inequívoca al animal asegurado —por su microchip— para vincular la póliza a ese perro o gato concreto, del mismo modo que un coche se asegura por su matrícula. Sin animal identificado, difícilmente se puede formalizar el seguro.
El microchip cobra especial relevancia en la responsabilidad civil, la garantía que cubre los daños que tu perro cause a terceros y que la Ley 7/2023 vincula a la tenencia de perros. Si tu animal provoca un daño, acreditar que es tuyo —a través de su identificación y registro— es lo que permite que el seguro responda. La diferencia entre esa cobertura de daños a terceros y el seguro veterinario propiamente dicho la explicamos en la guía sobre el seguro para perros: la identificación es la pieza que conecta al animal, a su dueño y a la póliza.
Sanciones por no identificar al animal
No identificar a la mascota puede sancionarse con multas que van de 500 € a 200.000 € según la gravedad de la infracción, dentro del régimen sancionador de la Ley 7/2023. La ley clasifica las infracciones en tres niveles, cada uno con su horquilla de multa, y el incumplimiento de las obligaciones de identificación y registro se sitúa en el tramo de las infracciones leves o graves según el caso concreto y su reincidencia.
Más allá de la sanción económica, no identificar al animal deja al dueño sin poder demostrar su titularidad, lo que complica recuperarlo si se pierde y acreditar la responsabilidad civil ante un daño. La identificación es, por tanto, la primera obligación práctica de la tenencia responsable, y la base sobre la que se apoyan tanto la ley como el seguro. La cuantía exacta de cada sanción la fija la Administración competente en función de las circunstancias.
| Tipo de infracción | Importe de la multa |
|---|---|
| Leve | De 500 a 10.000 € |
| Grave | De 10.001 a 50.000 € |
| Muy grave | De 50.001 a 200.000 € |
Elaboración de Seguratis a partir del régimen sancionador de la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. El tipo y la cuantía concretos los determina la Administración competente. Última revisión: julio de 2026. ·
No basta con implantar el microchip: hay que inscribir a la mascota en el registro autonómico de animales de compañía y mantener los datos actualizados ante cualquier cambio de domicilio o de titularidad. Un chip con datos obsoletos no sirve para reunir al animal con su dueño ni para acreditar la responsabilidad civil. Recuerda también que en los gatos la Ley 7/2023 suma la esterilización antes de los seis meses, salvo reproductores registrados. Seguratis es una correduría inscrita en la DGSFP; esta guía es orientativa y la normativa de registro depende de tu comunidad autónoma.
Una vez tu perro o gato está identificado y registrado, el siguiente paso es asegurarlo con la responsabilidad civil que exige la ley y, si quieres, con cobertura veterinaria. Nuestro comparador cruza los datos de tu mascota en más de 15 aseguradoras y te muestra qué cubre cada plan y a qué precio, al mismo precio que contratando directamente con la compañía. Así cumples la ley y proteges a tu animal con una sola comparación.
Comparar seguros para mascotas →Sí. La Ley 7/2023 de bienestar animal obliga a identificar con microchip a perros, gatos y hurones en toda España, y está en vigor desde el 29 de septiembre de 2023. La identificación es una obligación básica del titular del animal.
Desde el 29 de septiembre de 2023, con la entrada en vigor de la Ley 7/2023. Además del microchip, la ley obliga a esterilizar a los gatos antes de los seis meses de edad, salvo los inscritos como animales reproductores en el registro.
La Ley 7/2023 prevé multas de 500 a 200.000 € según la gravedad: de 500 a 10.000 € las leves, de 10.001 a 50.000 € las graves y de 50.001 a 200.000 € las muy graves. El importe exacto lo fija la Administración competente en cada caso.
En el registro autonómico de animales de compañía de tu comunidad autónoma, y en algunos casos también en el municipal. El veterinario implanta el chip y se inscribe el código junto con los datos del propietario, que hay que mantener actualizados.
En la práctica sí: las compañías identifican al animal asegurado por su microchip para vincular la póliza a ese perro concreto, igual que un coche se asegura por su matrícula. Además, la identificación es clave para acreditar la responsabilidad civil ante un daño.
No. El microchip no es un localizador GPS: es un código que, al leerse con un lector, da acceso a los datos del propietario en el registro. Sirve para identificar al animal y devolverlo a su dueño, no para seguir su ubicación en tiempo real.