No es igual para todo
Cada garantía puede tener la suya: lo habitual es que la asistencia básica no tenga ninguna y que las pruebas complejas, el parto o la cirugía sí. Los plazos los fija cada compañía en sus condiciones generales, así que hay que leerlos ahí y no fiarse de una cifra general.
El accidente suele ser la excepción
En muchas pólizas la cobertura por accidente entra desde el primer día, precisamente porque no se puede prever. Conviene comprobarlo: es una de las diferencias que más separan a dos seguros que cuestan lo mismo.
Cambiar de compañía
Si ya venías asegurado, algunas compañías respetan la carencia cumplida en la anterior. No es automático: hay que pedirlo y acreditarlo al contratar.