Capital asegurado Cantidad de dinero que la aseguradora pagará a los beneficiarios si el asegurado fallece (o queda inválido, si se ha contratado esa garantía) durante la vigencia de la póliza. Se fija en el contrato: no depende del valor de tus bienes, sino de la cifra que tú eliges. Es distinto de la prima, que es lo que tú pagas por tener esa cobertura. → Glosario: capital asegurado
Ver en el glosarioCómo calcular el capital que necesitas
El capital que necesitas se calcula sumando tres bloques: la deuda que dejarías, los ingresos que tu familia perdería y los gastos futuros que ya tienes comprometidos. La idea de fondo del seguro de vida es que, si faltaras, los tuyos mantengan su nivel de vida y no hereden cargas, así que el capital debe cubrir exactamente eso.
La fórmula práctica de Seguratis es:
> Capital = deuda pendiente (hipoteca y préstamos) + años de ingresos del hogar a cubrir + coste de la etapa de dependencia de los hijos − ahorro y patrimonio ya disponible
Se resta el ahorro porque el seguro solo tiene que cubrir el hueco que tu patrimonio no cubre. Hay quien usa un atajo rápido —multiplicar el salario neto anual por 4 o 5 y sumar las deudas—, y sirve como primera aproximación, pero se queda corto porque ignora los hijos pequeños y el ahorro ya acumulado. Los tres bloques se explican uno a uno a continuación.
Los tres bloques, paso a paso
- 1 Deuda pendiente. Suma lo que te queda por pagar de la hipoteca y de otros préstamos. Es la deuda pendiente, no el importe inicial.
- 2 Años de ingresos. Multiplica los ingresos netos anuales del hogar por los años que quieras cubrir (3 a 5 como referencia).
- 3 Etapa de dependencia de los hijos. Años hasta que sean independientes × coste anual estimado por hijo.
- 4 Resta el ahorro. Descuenta el ahorro y el patrimonio líquido que tu familia ya tendría disponible.
Capital si tienes hipoteca
Si tienes hipoteca, el primer sumando es la deuda pendiente del préstamo, no el importe inicial. Si te quedan 140.000 € por pagar, ese es el capital mínimo que evita que tu familia herede la hipoteca. A medida que amortizas, la deuda baja, por eso muchas pólizas vinculadas a hipoteca usan un capital decreciente que sigue el cuadro de amortización.
Un aviso importante: el banco no puede obligarte a contratar el seguro de vida con él como condición para darte la hipoteca (Ley 5/2019 de crédito inmobiliario, art. 17). Puedes contratarlo con quien quieras. Si tu caso es este, en la guía de seguro de vida para la hipoteca detallamos cómo calcular el capital para cubrir el préstamo y qué revisar antes de firmar; y en seguro de vida vinculado a la hipoteca del banco explicamos por qué casi siempre sale más caro contratarlo con la entidad.
Capital si tienes hijos a cargo
Si tienes hijos a cargo, suma el coste de su etapa de dependencia: los años que faltan hasta que sean económicamente independientes, multiplicados por lo que cuesta mantenerlos y que estudien. Cuanto más pequeños son, mayor debe ser el capital, porque queda más etapa por cubrir.
Este bloque se estima de forma sencilla: número de años hasta la independencia × coste anual estimado por hijo. No hace falta una cifra exacta; basta una estimación prudente que, sumada a la hipoteca y a los años de ingresos, dé un capital con margen. Junto al capital conviene dejar bien designados los beneficiarios del seguro de vida, para que ese dinero llegue a quien tú decidas y en la proporción que quieras.
Cuántos años de ingresos cubrir
Como referencia, se recomienda cubrir entre 3 y 5 años de los ingresos netos del hogar, para dar a tu familia tiempo a reorganizarse sin una caída brusca de nivel de vida. Con la renta neta media por hogar en España en torno a 38.500 € en 2024 (INE, Encuesta de Condiciones de Vida 2025), cubrir 4 años supone unos 154.000 € solo por este concepto. Si tu hogar ingresa más o menos que la media, ajusta la cifra a tu caso real, no a la media estadística.
La tabla siguiente muestra un ejemplo completo con el método de Seguratis, para una familia con hipoteca, dos hijos pequeños y un ahorro moderado.
| Concepto | Cálculo | Importe |
|---|---|---|
| Deuda pendiente de la hipoteca | Lo que queda por pagar | 140.000 € |
| Años de ingresos a cubrir | 38.500 € × 4 años | 154.000 € |
| Etapa de dependencia de 2 hijos | 8.000 €/año × 10 años | 80.000 € |
| Ahorro y patrimonio disponible | Se resta del total | −30.000 € |
| Capital orientativo a contratar | Suma de los bloques menos el ahorro | 344.000 € |
Capital fijo o decreciente: cuál elegir
Existen dos formas de que el capital evolucione durante la vida de la póliza, y conviene elegir a conciencia:
- Capital constante (fijo): la cifra asegurada se mantiene igual todos los años. Es la opción para proteger ingresos familiares e hijos, porque esa necesidad no desaparece con el tiempo.
- Capital decreciente: la cifra baja año a año, normalmente siguiendo el cuadro de amortización de una hipoteca. Es más barato, pero solo tiene sentido si el único objetivo es cubrir un préstamo que se va reduciendo.
Muchas familias combinan ambos: un tramo decreciente para la hipoteca y un tramo constante para los ingresos y los hijos. Si además dudas entre una póliza temporal o de por vida, lo vemos en seguro de vida temporal vs. vida entera.
Cómo influye el capital en el precio
El capital es el factor que más mueve la prima: a mayor capital, mayor cuota, porque la aseguradora asume un riesgo económico más alto. Duplicar el capital no siempre duplica exactamente el precio, pero lo sube de forma proporcional. El objetivo no es contratar el capital más alto posible, sino el que cubre tu necesidad real: pasarte encarece la póliza sin aportar protección útil, y quedarte corto deja a tu familia expuesta.
Junto al capital, la edad, el estado de salud y las garantías opcionales (invalidez, doble capital por accidente) también determinan la prima. En cuánto cuesta un seguro de vida explicamos cómo el capital influye en la cuota y qué otros factores la encarecen, para que ajustes ambas cosas a la vez.
Un capital alto 'por si acaso': ¿te conviene?
Revisar el capital cuando cambia tu vida
El capital no es una decisión de una sola vez: conviene revisarlo cada vez que cambia tu situación. Al amortizar hipoteca puedes reducirlo; al tener un hijo, comprar vivienda o aumentar tus ingresos, probablemente debas subirlo. Una póliza contratada hace diez años con 100.000 € puede haberse quedado corta si desde entonces has ampliado la hipoteca o han nacido hijos.
La recomendación de Seguratis es revisar el capital al menos una vez al año y siempre tras un cambio vital importante. Es un ajuste sencillo que evita pagar de más cuando tu deuda baja y, sobre todo, evita quedar infrasegurado justo cuando más protección necesitas. Comparar el mismo capital en varias compañías es la forma de comprobar si tu prima sigue siendo competitiva; lo tienes en comparativa de compañías de seguro de vida.
| Compañía | Capital y garantías | Precio |
|---|---|---|
| Mapfre | Consultar (IPID) | Según perfil (presupuesto) |
| Caser | Consultar (IPID) | Según perfil (presupuesto) |
| AXA | Consultar (IPID) | Según perfil (presupuesto) |
| Zurich | Consultar (IPID) | Según perfil (presupuesto) |
| Helvetia | Consultar (IPID) | Según perfil (presupuesto) |
Letra pequeña del cálculo. Las cifras del ejemplo son orientativas y sirven para ilustrar el método; no son una recomendación personalizada. El capital adecuado depende de tu deuda, tus ingresos, tu ahorro y tu familia reales. La renta media citada es la de un hogar medio en España (INE), no la tuya. Seguratis es correduría inscrita en la DGSFP (clave J-4346).
Como regla práctica, la deuda pendiente de tu hipoteca más entre 3 y 5 años de ingresos del hogar, con un refuerzo si tienes hijos pequeños. Se resta el ahorro que ya tengas. No hay cifra única: depende de tu situación real.
Al menos la deuda pendiente del préstamo, no el importe inicial. Si te quedan 140.000 € por pagar, ese es el mínimo para que tu familia no herede la hipoteca. A eso se le suele sumar varios años de ingresos del hogar.
No hay un mínimo legal, pero por debajo de cubrir la deuda pendiente el seguro deja huecos importantes. Un suelo razonable es la hipoteca más los gastos finales; a partir de ahí se añaden los años de ingresos y los hijos.
No necesariamente. Un capital más alto sube la prima de forma proporcional sin aportar protección útil si supera tu necesidad real. El objetivo es cubrir tu deuda y tus años de ingresos, no contratar el máximo posible.
El decreciente es más barato y encaja para cubrir solo una hipoteca que se va amortizando. El constante protege ingresos e hijos, que no dejan de necesitarse con el tiempo. Muchas familias combinan ambos en la misma póliza.
Sí, es el factor que más mueve la prima junto con la edad y la salud: a mayor capital, mayor cuota, porque la aseguradora asume más riesgo. Por eso conviene ajustar el capital a tu necesidad real y no pasarse.
Sí. El capital se puede ajustar al renovar o mediante suplemento: se sube tras tener un hijo o comprar casa, y se baja al amortizar hipoteca. Subirlo puede requerir un nuevo cuestionario de salud según la compañía.
Sin deuda ni personas a cargo, la necesidad de capital es menor: bastaría con cubrir gastos finales y algún año de ingresos para tu pareja. Si nadie depende de ti económicamente, quizá el seguro de vida no sea prioritario.