- Primera vacuna del perro: entre las 6 y 8 semanas de vida, cuando empieza a bajar la protección que el cachorro heredó de la madre con el calostro [1]. - Cachorro: se dan varias dosis de la polivalente con 3-4 semanas de separación, hasta las 16 semanas. La antirrábica se pone a partir de las 12 semanas (3 meses) [1]. - Adulto: refuerzo de la polivalente cada 1-3 años (según la vacuna y el criterio del veterinario) y rabia según la normativa de tu comunidad autónoma [1][2]. - ¿A qué edad se deja de vacunar? Nunca del todo: un perro senior sigue necesitando sus refuerzos; la inmunidad no dura para siempre. - El seguro no siempre paga las vacunas: son medicina preventiva y muchos planes las excluyen, aunque algunas compañías las incluyen. Verifícalo en el IPID. Consultar (IPID).
¿Qué es el calendario de vacunación del perro?
El calendario de vacunación del perro es la pauta ordenada de dosis y refuerzos que protege al animal frente a las enfermedades infecciosas más graves a lo largo de su vida. Se divide en dos etapas: la primovacunación del cachorro, que crea la inmunidad de base con varias dosis seguidas, y las revacunaciones o refuerzos del perro adulto, que la mantienen.
Las guías veterinarias internacionales de referencia —la WSAVA (World Small Animal Veterinary Association) y, en España, la AVEPA— distinguen entre vacunas esenciales (core), que todo perro debe recibir, y no esenciales (según riesgo geográfico y estilo de vida) [1]. Sobre esa base, cada veterinario adapta la pauta. Igual que ocurre con el seguro veterinario para mascotas, lo importante es no confundir lo que es obligatorio con lo que es recomendable.
Primovacunación. Serie inicial de varias dosis que se administran al cachorro con pocas semanas de separación para generar la inmunidad de base. Sin completarla, una sola dosis no protege de forma fiable, porque los anticuerpos maternos pueden bloquear la respuesta a la vacuna en las primeras semanas.
Vacunas del perro: esenciales y recomendadas
Las vacunas esenciales (core) protegen frente a enfermedades muy graves o transmisibles a las personas, y se recomiendan para todos los perros con independencia de dónde vivan [1]:
- Moquillo (distemper canino).
- Parvovirosis, especialmente peligrosa en cachorros.
- Hepatitis infecciosa canina (adenovirus canino tipo 1 y 2).
- Rabia, además regulada por ley en la mayoría de comunidades autónomas y obligatoria para viajar [2].
Las tres primeras suelen agruparse en una vacuna polivalente (a menudo con la leptospirosis añadida). Las vacunas no esenciales se ponen según el riesgo de cada perro y cada zona: leptospirosis, tos de las perreras (Bordetella), leishmaniosis —muy relevante en amplias zonas de España por el mosquito flebótomo— y parainfluenza. Aquí es donde el criterio del veterinario y la geografía marcan la diferencia.
Vacuna polivalente. Preparado que inmuniza a la vez frente a varias enfermedades (típicamente moquillo, parvovirosis, hepatitis y, según la marca, leptospirosis y parainfluenza). Es la columna vertebral del calendario tanto en el cachorro como en el refuerzo del adulto.
La primera vacuna del perro y el calendario del cachorro
La primera vacuna del perro se pone entre las 6 y las 8 semanas de vida. Se elige ese momento porque antes el cachorro está protegido por los anticuerpos que heredó de la madre a través del calostro, y esos mismos anticuerpos podrían neutralizar la vacuna si se administra demasiado pronto [1]. A partir de ahí, se encadenan dosis cada 3-4 semanas hasta que el cachorro supera las 16 semanas, edad a la que los anticuerpos maternos ya han desaparecido y la última dosis «cuaja» con seguridad.
| Edad del cachorro | Vacuna | Frente a |
|---|---|---|
| 6-8 semanas | 1.ª dosis polivalente | Moquillo y parvovirosis (según preparado) |
| 10-12 semanas | 2.ª dosis polivalente | Moquillo, parvovirosis, hepatitis, leptospirosis |
| A partir de 12 semanas | Antirrábica | Rabia |
| 14-16 semanas | 3.ª dosis polivalente | Refuerzo final de la serie |
| 6-12 meses | 1.er refuerzo anual | Consolidación de la inmunidad |
Calendario del perro adulto: refuerzos de por vida
Terminada la primovacunación, el perro adulto entra en la fase de mantenimiento. Las guías actuales han espaciado los refuerzos de las vacunas esenciales: la polivalente (moquillo, parvovirosis, hepatitis) suele revacunarse cada 3 años, mientras que las no esenciales de menor duración —leptospirosis y tos de las perreras— requieren refuerzo anual [1]. La rabia se revacuna según la normativa de cada comunidad autónoma: en unas es anual y en otras cada 2 o 3 años [2].
Mitos frecuentes sobre vacunar al perro
¿A qué edad se deja de vacunar a los perros?
Es una de las dudas más buscadas y la respuesta honesta es: no hay una edad a la que se deje de vacunar. Un perro senior conserva el riesgo de contraer estas enfermedades y, además, su sistema inmunitario responde peor, por lo que mantener los refuerzos sigue siendo importante toda la vida [1]. Lo que sí puede cambiar con la edad es la pauta: el veterinario valorará el estado de salud del perro mayor —función renal, patologías crónicas— y decidirá qué refuerzos mantener y con qué frecuencia. La decisión de espaciar o suspender una vacuna es siempre clínica e individual, nunca automática por edad.
Cómo seguir bien el calendario en 4 pasos
- 1 Empieza pronto. Lleva al cachorro al veterinario hacia las 6-8 semanas para iniciar la primovacunación y abrir su cartilla o pasaporte.
- 2 Completa la serie. No te saltes ninguna dosis hasta las 16 semanas; una sola no basta. Anota las fechas de cada refuerzo.
- 3 Registra rabia y microchip. La antirrábica y la identificación quedan en el pasaporte del animal; el microchip es obligatorio para identificarlo.
- 4 Programa los refuerzos anuales. Apunta en el calendario la revisión anual: es el momento de la revacunación y de la desparasitación. La telemedicina veterinaria puede ayudarte a resolver dudas entre visitas.
¿El seguro de mascotas paga las vacunas?
Aquí conviene ser claro, porque hay mucha confusión. La mayoría de los seguros veterinarios cubren accidente y enfermedad, pero excluyen la medicina preventiva de rutina, y las vacunas entran en esa categoría. Es la misma lógica por la que conviene revisar siempre qué no cubre un seguro de mascotas antes de contratar.
Dicho esto, algunas compañías autorizadas sí incluyen las vacunas dentro de sus planes de salud o de sus servicios en red. Entre las compañías con las que trabaja la correduría, el seguro de mascotas de Caser y el seguro de mascotas de Asisa contemplan vacunación en determinados planes, y el seguro de mascotas de Mapfre ofrece amplias modalidades de reembolso. El importe exacto y las condiciones deben confirmarse siempre en el IPID de cada producto: Consultar (IPID). El precio de las vacunas en la clínica, por su parte, varía según la comunidad autónoma y el centro, así que se calcula por presupuesto: Según perfil (presupuesto). Puedes ver cómo se reparten los gastos veterinarios y las carencias que se aplican al alta de la póliza.
Entre las 6 y las 8 semanas de vida. Antes, los anticuerpos que el cachorro heredó de la madre pueden neutralizar la vacuna; por eso se espera a ese momento y se encadenan varias dosis hasta las 16 semanas [1].
Lo habitual son varias dosis de la polivalente separadas 3-4 semanas hasta las 16 semanas, más la antirrábica a partir de las 12 semanas. El número exacto depende de la marca de la vacuna y del criterio del veterinario [1].
La antirrábica es obligatoria por ley en la mayoría de comunidades autónomas y para viajar. Las demás (moquillo, parvovirosis, hepatitis) son esenciales y muy recomendables, pero su obligatoriedad depende de la normativa autonómica: consulta la de tu comunidad [2].
A ninguna: no hay una edad de «jubilación» de las vacunas. Un perro senior sigue necesitando refuerzos, aunque el veterinario puede ajustar la pauta según su estado de salud [1].
La polivalente suele reforzarse cada 3 años; la leptospirosis y la tos de las perreras, cada año; y la rabia, según la normativa de tu comunidad autónoma (anual o cada 2-3 años) [1][2].
Debes acudir cuanto antes al veterinario. Según el tiempo transcurrido, puede bastar con reanudar el refuerzo o ser necesario repetir parte de la pauta. Un retraso deja al perro desprotegido aunque no se note.
No siempre. La mayoría de pólizas excluyen la medicina preventiva, pero algunas compañías autorizadas incluyen la vacunación en ciertos planes. Revisa el IPID de cada producto antes de contratar. Consultar (IPID).
Varía según la comunidad autónoma, la clínica y las vacunas que necesite el perro, por lo que no hay un precio único. Pide presupuesto a tu veterinario: Según perfil (presupuesto).