- El microchip es obligatorio en perros, gatos y hurones desde el 29 de septiembre de 2023 (Ley 7/2023). - Identificar es dos pasos: implantar el chip y dar de alta al animal en el registro autonómico de animales de compañía, manteniendo los datos al día. - En gatos, la ley suma la esterilización antes de los seis meses, salvo reproductores registrados. - Poner el chip cuesta orientativamente según perfil (presupuesto) en la clínica veterinaria; muchos ayuntamientos y campañas lo ofrecen a coste reducido. - No identificar al animal se sanciona con multas de 500 € a 200.000 € y deja al dueño sin poder acreditar su titularidad ni la responsabilidad civil. - El microchip es requisito práctico para asegurar a la mascota: la póliza se vincula al animal por su código, igual que un coche por su matrícula.
¿Es obligatorio el microchip en perros?
Sí. El microchip es obligatorio en todos los perros de España. La Ley 7/2023, de 28 de marzo, incluye la identificación mediante microchip entre las obligaciones básicas del titular, y esta exigencia está plenamente en vigor desde el 29 de septiembre de 2023. Además, la identificación es requisito previo para ceder, vender o dar en adopción a un perro y para inscribirlo en el registro correspondiente.
La obligación no es del todo nueva —la identificación canina ya era exigible por la normativa autonómica antes de la ley estatal—, pero la Ley 7/2023 la unifica y la refuerza en todo el territorio. Tener el perro identificado y registrado es la base para cumplir el resto de obligaciones de la tenencia responsable, incluida la de contar con un seguro para mascotas con responsabilidad civil. La relación entre identificación, ley y seguro obligatorio la desarrollamos en la guía sobre el seguro obligatorio para perros.
Responsabilidad civil — Cobertura que paga los daños que el asegurado o su mascota causen a terceros y de los que sea legalmente responsable, incluida la defensa jurídica hasta el límite pactado. Consulta el término en nuestro glosario de seguros para mascotas.
¿Qué exige la ley del microchip en gatos?
En los gatos, la ley también exige el microchip y añade una obligación específica: la Ley 7/2023 obliga a identificar mediante microchip y a esterilizar a todos los gatos antes de los seis meses de edad, salvo los inscritos en el registro como animales reproductores (art. 26). La identificación felina, que antes dependía de cada comunidad autónoma, pasa a ser una obligación estatal para todos los propietarios de gatos.
La finalidad de la doble exigencia —chip y esterilización temprana— es controlar las colonias y reducir el abandono, uno de los objetivos centrales de la norma. Para el dueño de un gato de compañía la consecuencia es clara: el animal debe estar identificado e inscrito, igual que un perro, aunque el seguro para gatos no incluya la responsabilidad civil obligatoria que la ley reserva a los perros. Identificar al gato es, en todo caso, requisito para asegurarlo y para acreditar quién es su responsable.
Cómo, dónde y cuándo se pone el microchip
El microchip es un dispositivo del tamaño de un grano de arroz —un transpondedor RFID pasivo con un código único— que un veterinario coloca bajo la piel del animal mediante una inyección subcutánea, habitualmente en el lado izquierdo del cuello. Es un procedimiento rápido y prácticamente indoloro, comparable a un pinchazo de vacuna, que no requiere anestesia y puede hacerse en una consulta ordinaria.
Sobre cuándo ponerlo: lo habitual es implantarlo en el cachorro en sus primeras semanas de vida y, en todo caso, antes de la primera cesión, venta o adopción. El chip no lleva GPS: no localiza al animal en tiempo real; simplemente almacena un código que, leído con un lector, da acceso a los datos del propietario en el registro. Su vida útil supera con holgura la del animal.
Cómo se identifica y registra una mascota, paso a paso
- 1 Implantación del microchip por un veterinario, que asigna y anota el código único del animal.
- 2 Alta en el registro autonómico de animales de compañía con los datos completos del propietario.
- 3 Conserva el documento de identificación (cartilla/pasaporte) donde consta el número de chip.
- 4 Actualiza los datos ante cualquier cambio de domicilio, de titularidad o el fallecimiento del animal.
- 5 Da de baja al animal en el registro cuando corresponda (fallecimiento o cambio de responsable).
Precio del microchip — El coste de implantar el chip depende de la clínica y la comunidad autónoma: según perfil (presupuesto). Muchos ayuntamientos, protectoras y campañas de identificación lo ofrecen gratis o a precio reducido; conviene consultar en tu municipio antes de acudir a la clínica.
Qué papel juega en el seguro y en la responsabilidad civil
La identificación es un requisito práctico para asegurar a la mascota y para acreditar la responsabilidad civil ante un siniestro. Las compañías necesitan identificar de forma inequívoca al animal asegurado —por su microchip— para vincular la póliza a ese perro o gato concreto, del mismo modo que un coche se asegura por su matrícula. Sin animal identificado, difícilmente se puede formalizar el seguro.
El microchip cobra especial relevancia en la responsabilidad civil, la garantía que cubre los daños que tu perro cause a terceros y que la Ley 7/2023 vincula a la tenencia de perros. Si tu animal provoca un daño, acreditar que es tuyo —a través de su identificación y registro— es lo que permite que el seguro responda. La diferencia entre esa cobertura de daños a terceros y el seguro veterinario propiamente dicho la explicamos en la guía seguro veterinario vs. responsabilidad civil y en la del seguro para perros. En los perros potencialmente peligrosos (PPP), el seguro de responsabilidad civil es obligatorio desde la Ley 50/1999 y va ligado a la licencia PPP; lo detallamos en la guía de perros potencialmente peligrosos.
Los datos concretos de capital y coberturas de cada compañía dependen de su producto: Consultar (IPID). Entre las aseguradoras autorizadas con las que puedes contratar el seguro de tu mascota están Mapfre, Santalucía y Caser.
Identificar bien a tu mascota: qué ganas y qué evitas
Sanciones por no identificar al animal
No identificar a la mascota puede sancionarse con multas de 500 € a 200.000 € según la gravedad, dentro del régimen sancionador de la Ley 7/2023. La ley clasifica las infracciones en tres niveles, cada uno con su horquilla de multa, y el incumplimiento de las obligaciones de identificación y registro se sitúa en el tramo leve o grave según el caso y la reincidencia. La calificación y la cuantía exactas las fija la Administración competente.
Más allá de la sanción económica, no identificar al animal deja al dueño sin poder demostrar su titularidad, lo que complica recuperarlo si se pierde y acreditar la responsabilidad civil ante un daño.
| Tipo de infracción | Importe de la multa |
| — | — |
| Leve | De 500 a 10.000 € |
| Grave | De 10.001 a 50.000 € |
| Muy grave | De 50.001 a 200.000 € |
Elaboración de Seguratis a partir del régimen sancionador de la Ley 7/2023, de 28 de marzo. El tipo y la cuantía concretos los determina la Administración competente. Última revisión: agosto de 2026.
Sí. La Ley 7/2023 de bienestar animal obliga a identificar con microchip a perros, gatos y hurones en toda España, y está en vigor desde el 29 de septiembre de 2023. La identificación es una obligación básica del titular del animal.
Desde el 29 de septiembre de 2023. Además del microchip, la ley obliga a esterilizar a los gatos antes de los seis meses de edad, salvo los inscritos como animales reproductores en el registro.
Depende de la clínica y la comunidad autónoma: según perfil (presupuesto). Muchos ayuntamientos, protectoras y campañas de identificación lo ofrecen gratis o a precio reducido, por lo que conviene consultar en tu municipio.
Es un procedimiento rápido y prácticamente indoloro, similar a un pinchazo de vacuna. Se implanta bajo la piel del cuello con una inyección, sin necesidad de anestesia, y puede hacerse en una consulta veterinaria ordinaria.
Es un dispositivo pasivo sin batería, por lo que su vida útil supera con holgura la del animal: no caduca ni necesita recambio. Lo que sí hay que mantener actualizado son los datos de contacto asociados en el registro.
No. El microchip no es un localizador GPS: es un código que, leído con un lector, da acceso a los datos del propietario en el registro. Sirve para identificar al animal y devolverlo a su dueño, no para seguir su ubicación en tiempo real.
La Ley 7/2023 prevé multas de 500 a 200.000 € según la gravedad: de 500 a 10.000 € las leves, de 10.001 a 50.000 € las graves y de 50.001 a 200.000 € las muy graves. El importe exacto lo fija la Administración competente.
En el registro autonómico de animales de compañía de tu comunidad autónoma y, en algunos casos, también en el municipal. El veterinario implanta el chip y se inscribe el código junto con los datos del propietario, que hay que mantener actualizados.
La baja se tramita en el registro autonómico donde está inscrito el animal, normalmente por fallecimiento o cambio de titularidad, aportando la documentación que acredite el motivo. El procedimiento concreto depende de cada comunidad autónoma.
Llévalo a un veterinario, clínica, protectora o comisaría: allí pueden leer el chip con un lector y consultar los datos del responsable en el registro para avisar al dueño. No intentes retirar el chip ni retener al animal.
En la práctica sí: las compañías identifican al animal asegurado por su microchip para vincular la póliza a ese perro concreto, igual que un coche se asegura por su matrícula. Además, la identificación es clave para acreditar la responsabilidad civil ante un daño.