- No hay una cifra universal: el capital idóneo depende de tus ingresos, tus deudas y las personas a tu cargo. - El capital de fallecimiento se dimensiona hacia fuera (a quién dejas y qué deudas quedan); el de invalidez, hacia dentro (cuántos años de vida laboral te quedan). - El capital de invalidez conviene fijarlo holgado: una invalidez añade gastos permanentes (adaptar la vivienda, cuidados) que un fallecimiento no genera. - La profesión no cambia el capital que necesitas, pero sí lo que cuesta: un oficio de riesgo paga más prima por el mismo capital.
Qué capital de accidentes necesitas
El capital que necesitas en un seguro de accidentes es el que permite a tu familia —y a ti mismo— mantener el nivel de vida si un accidente causa un fallecimiento o una invalidez. No existe un importe estándar: se fija por separado para cada garantía y depende de tu situación personal.
Un seguro de accidentes tiene dos capitales principales que conviene dimensionar de forma distinta:
- Capital de fallecimiento: lo cobran los beneficiarios si el accidente es mortal.
- Capital de invalidez permanente: lo cobra el propio asegurado si el accidente le deja una secuela.
Confundirlos o igualarlos sin pensar es el error más común. Cada uno responde a una necesidad diferente, y por eso se calculan con lógicas opuestas.
Persona designada para cobrar la indemnización cuando se produce el hecho asegurado. En el capital de fallecimiento lo elige el tomador, que puede cambiarlo mientras la póliza siga vigente. Más en el glosario: beneficiario del seguro.
Ver en el glosarioCapital de fallecimiento según tus cargas
El capital de fallecimiento debe cubrir lo que tu familia necesitaría si tus ingresos desaparecieran: las deudas pendientes, los años que faltan hasta que los hijos sean independientes y un colchón para reorganizarse sin apuros. Cuantas más personas dependan de ti y mayores sean tus deudas, más alto debe ser.
Para orientarte, piensa en términos de sustitución de ingresos: un capital equivalente a varios años de tus ingresos netos permite a tu familia sostenerse mientras se adapta. Si tienes hipoteca o préstamos, súmalos: son la carga que más pesa al faltar un sustento.
Este capital cumple una función parecida a la del seguro de vida, con una diferencia clave: el de accidentes solo paga si la causa es un accidente. Por eso muchas personas lo usan como refuerzo del de vida, no como única protección por fallecimiento (lo desarrollamos en seguro de vida o de accidentes).
Capital de invalidez según tus ingresos
El capital de invalidez suele fijarse más alto que el de fallecimiento, y con razón: una invalidez permanente no solo te resta ingresos, sino que añade gastos que duran toda la vida. Adaptar la vivienda, contar con ayuda para las tareas diarias o costear tratamientos son gastos que un fallecimiento no genera y una invalidez sí.
Por eso conviene dimensionar este capital sobre tus ingresos futuros: cuántos años te quedan de vida laboral y qué costaría reciclarte o vivir sin poder ejercer tu oficio. La indemnización por invalidez se paga según un baremo cuando la invalidez es parcial, y el capital íntegro cuando es total o absoluta, así que fijar un capital holgado protege incluso en los grados más graves.
Tabla de la póliza que asigna a cada lesión o secuela un porcentaje del capital. Con ella se calcula la indemnización por invalidez parcial sin depender de una valoración subjetiva. La Ley 35/2015 fijó el baremo de referencia para accidentes de circulación, usado como criterio objetivo en el sector.
Cómo influye tu profesión en el precio del capital
La profesión no cambia el capital que necesitas, pero sí cuánto te cuesta contratarlo: para un mismo capital, un oficio con riesgo de accidente paga una prima más alta que un trabajo de oficina. Es la particularidad del ramo, donde la profesión pesa más que la edad en la tarifa (Ley 50/1980, arts. 100-104).
Esto tiene una consecuencia práctica: si tu trabajo tiene riesgo, el seguro de accidentes es más necesario (más probabilidad de lesión) pero también más caro, así que ajustar bien el capital evita que la prima se dispare. Lo detallamos en qué encarece la prima de accidentes.
Declarar la profesión real es imprescindible. Ocultarla abarata la póliza, pero puede dejar el siniestro sin pagar. Si eres autónomo, además conviene valorar un subsidio diario por baja, porque una invalidez o una incapacidad temporal te corta los ingresos de inmediato.
Referencias de capital por perfil
La forma más clara de fijar el capital es partir de perfiles tipo y ajustarlos a tu caso. Estas son referencias orientativas, no importes ofertados: el capital idóneo depende de tus ingresos, tus deudas y las personas a tu cargo.
| Perfil | Prioridad de capital | Referencia orientativa |
|---|---|---|
| Joven sin cargas ni deudas | Invalidez por encima de fallecimiento | Invalidez que cubra varios años de ingresos; fallecimiento moderado. |
| Con hipoteca y sin hijos | Fallecimiento e invalidez equilibrados | Fallecimiento que cubra la deuda pendiente; invalidez holgada por los gastos de por vida. |
| Con hijos a cargo | Ambos capitales altos | Fallecimiento que sustituya ingresos hasta la independencia de los hijos; invalidez amplia. |
| Autónomo con oficio de riesgo | Invalidez y subsidio diario | Capital de invalidez alto y subsidio por baja; la profesión encarece la prima. |
Qué capital y qué precio publica cada compañía autorizada
Los importes concretos de capital máximo y las condiciones varían por compañía y solo son fiables desde el IPID o las condiciones generales. En Seguratis trabajamos con aseguradoras autorizadas del ramo:
| Compañía | Capital máximo | Precio de referencia |
|---|---|---|
| MAPFRE | Consultar (IPID) | Respaldo: 50-80 €/año por 50.000-80.000 € (18-66 años, orientativo)* |
| Reale | Consultar (IPID) | Según perfil (presupuesto) |
| AXA | Consultar (IPID) | Según perfil (presupuesto) |
| Caser | Consultar (IPID) | Según perfil (presupuesto) |
¿Cuánto capital te conviene?
Cómo calcular tu capital paso a paso
- 1 Suma tus deudas pendientes. Hipoteca y préstamos marcan el suelo del capital de fallecimiento.
- 2 Calcula tus ingresos netos anuales y multiplícalos por los años que tu familia necesitaría para reorganizarse (habitualmente varios). Ese es el grueso del capital de fallecimiento.
- 3 Estima tus años de vida laboral restantes. Cuantos más queden, más alto debe ser el capital de invalidez.
- 4 Añade el sobrecoste de una invalidez: adaptación de vivienda y coche, cuidados, tratamientos. Compañías como Reale incluyen coberturas específicas para este escenario.
- 5 Declara tu profesión real y revisa cómo mueve la prima para ese capital.
- 6 Compara la prima de varias aseguradoras autorizadas para ese mismo capital antes de firmar.
El que cubra las cargas de tu familia si faltas (capital de fallecimiento) y los ingresos y gastos que tendrías ante una invalidez (capital de invalidez). No hay cifra única: depende de tus ingresos, tus deudas y las personas a tu cargo.
Porque una invalidez permanente añade gastos de por vida (adaptar la vivienda, cuidados, tratamientos) además de la pérdida de ingresos, mientras que el fallecimiento no genera esos gastos continuados. Por eso conviene un capital de invalidez holgado.
No cambia el capital que necesitas, pero sí lo que cuesta: para un mismo capital, un oficio con riesgo de accidente paga más prima que un trabajo de oficina. En accidentes la profesión pesa más que la edad en la tarifa.
Depende del capital, la profesión y las garantías. El único precio publicado del ramo es MAPFRE Respaldo: de 50 a 80 € al año por capitales de 50.000 a 80.000 € (18-66 años, orientativo). El resto de compañías cotizan según perfil.
El capital de fallecimiento cumple una función parecida, pero el de accidentes solo se paga si la causa es un accidente. Por eso el de accidentes se usa a menudo como refuerzo del de vida y añade el capital por invalidez que el de vida básico no siempre incluye.
No. En invalidez parcial se aplica un baremo que asigna un porcentaje del capital a cada secuela; el capital íntegro se cobra en la invalidez total o absoluta. Por eso un capital holgado protege también en los grados intermedios.
Sí. Declarar la profesión real es imprescindible: ocultarla abarata la póliza, pero la aseguradora puede rechazar el pago del siniestro si detecta que el riesgo declarado no era el real.
En la mayoría de compañías puedes revisar el capital en la renovación anual. Conviene ajustarlo cuando cambian tus cargas (hijos, hipoteca) o tus ingresos.