En 30 segundos - Puedes cambiar de seguro de salud sin repetir carencias si presentas un certificado de antigüedad que acredite más de un año de cobertura y garantías equivalentes en tu póliza anterior. - La portabilidad de carencias no es una obligación legal (la Ley 50/1980 no la regula), sino una práctica comercial que casi todas las compañías aplican. Confírmala por escrito antes de dar de baja la anterior. - Solo se eliminan las carencias de garantías equivalentes: cualquier cobertura nueva que añadas (parto, reproducción asistida…) empieza su carencia desde cero. - Para no quedarte sin cobertura, contrata y activa la nueva póliza antes de dar de baja la anterior, solapando unos días las dos. - Opón la no renovación por escrito con al menos un mes de antelación al vencimiento (art. 22 de la Ley 50/1980); si te pasas del plazo, se renueva otra anualidad.
¿Se pierde la antigüedad al cambiar de seguro de salud?
No tienes por qué perder la antigüedad al cambiar de seguro de salud: si vienes de otra compañía con más de un año de cobertura y garantías equivalentes, la nueva aseguradora suele reconocer las carencias que ya has cumplido y darte de alta sin hacértelas pasar otra vez. Lo que se conserva no es un derecho automático, sino el reconocimiento de las carencias superadas, que la nueva compañía concede si acreditas tu historial con un certificado de antigüedad. Sin ese reconocimiento, cambiar de compañía implicaría volver a empezar: consultas desde el primer día, pero cirugía a los 6 meses y parto a los 8 otra vez.
Conviene entender esto antes de cambiar, porque la carencia es tan importante como el precio, sobre todo si estás en tratamiento o planificando un embarazo. Esta guía forma parte de nuestra guía del seguro de salud, y para repasar cuánto dura cada plazo puedes leer el detalle de las carencias del seguro de salud por prestación, que sirve de base para el cambio de compañía.
Periodo de carencia. Plazo inicial de la póliza durante el cual algunas coberturas todavía no pueden usarse aunque ya se pague la prima. Evita que el seguro se contrate solo cuando ya se necesita y su duración varía según cada garantía. → glosario: periodo de carencia
Ver en el glosarioQué es el certificado de antigüedad
El certificado de antigüedad es el documento que emite tu aseguradora actual y que acredita cuánto tiempo llevas asegurado, con qué garantías y sin qué interrupciones. Es la prueba que necesita la nueva compañía para reconocerte las carencias ya cumplidas: con él, en lugar de tratarte como un cliente nuevo, te da de alta respetando el tiempo que ya llevabas cubierto. Suele indicar la fecha de alta, las coberturas contratadas y, en su caso, la siniestralidad, y tu compañía está obligada a facilitártelo cuando lo pidas.
Sin este certificado, la portabilidad de carencias no funciona: la nueva aseguradora no tiene forma de conocer tu historial y aplicará las carencias completas. Por eso el primer paso de cualquier cambio es pedirlo a la compañía que dejas, por un canal que deje constancia. Es un trámite gratuito y relativamente rápido, pero conviene solicitarlo con margen para no retrasar el alta en la nueva póliza.
Cómo conservar las carencias ya cumplidas
Para conservar las carencias ya cumplidas, la nueva compañía suele exigir tres condiciones: que acredites más de un año de antigüedad en tu póliza anterior, que las coberturas sean equivalentes a las que contratas y que no haya habido interrupción entre una póliza y otra. Si se cumplen, la aseguradora elimina las carencias de las garantías equivalentes y solo mantiene la carencia de aquellas coberturas nuevas que no tenías antes.
Es importante subrayar que esto es una práctica comercial, no una obligación legal: la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro no regula la portabilidad de carencias, de modo que cada compañía fija sus condiciones y podría no aplicarla. Por eso conviene confirmarlo por escrito con la nueva aseguradora antes de dar de baja la anterior. Si el motivo del cambio es el precio o la cobertura, compara antes con calma: en la comparativa de los mejores seguros de salud ponemos las condiciones de las grandes una al lado de la otra, y en la guía de cuánto cuesta un seguro de salud explicamos qué encarece la prima.
Cómo dar de baja la póliza anterior paso a paso
Dar de baja el seguro de salud anterior sin quedarte sin cobertura ni pagar de más consiste en coordinar la baja de la póliza vieja con el alta de la nueva y respetar el plazo de preaviso. La clave es no cancelar la póliza actual hasta que la nueva esté activa y haber comunicado la no renovación en plazo. Estos son los pasos:
Cómo cambiar de seguro de salud paso a paso
- 1 Revisa tu póliza actual: vencimiento, coberturas y carencias cumplidas. Mira la fecha de vencimiento de la anualidad, qué garantías tienes contratadas y qué carencias ya has superado. Es lo que vas a acreditar y lo que quieres conservar en la nueva compañía.
- 2 Pide el certificado de antigüedad a tu compañía actual. Solicítalo por un canal que deje constancia. Acredita tu tiempo asegurado y tus coberturas y es el documento que la nueva aseguradora necesita para reconocerte las carencias ya cumplidas. Es gratuito.
- 3 Compara y contrata la nueva póliza con la portabilidad por escrito. Compara coberturas, copago, cuadro médico y precio de varias aseguradoras y confirma por escrito que la nueva compañía te elimina las carencias con tu certificado. No des de baja la anterior todavía.
- 4 Confirma la fecha de entrada en vigor de la nueva póliza. Verifica desde qué día estás cubierto y con qué carencias reconocidas. Solo cuando el nuevo seguro esté activo debes cancelar el anterior, para no dejar hueco sin cobertura.
- 5 Comunica la no renovación de la póliza anterior en plazo y por escrito. Opón la prórroga del contrato por escrito con al menos un mes de antelación al vencimiento (art. 22 de la Ley 50/1980). Conserva el justificante con la fecha de envío.
- 6 Comprueba que la compañía saliente registra la baja y no te cobra. Confirma que la aseguradora que dejas ha anotado la baja y que no te girará el siguiente recibo. Si te lo cobra pese al aviso en plazo, reclama y pide la devolución del importe.
Cómo no quedarte sin cobertura entre pólizas
Para no quedarte sin cobertura entre pólizas, la regla de oro es que la nueva esté activa antes de dar de baja la anterior: nunca canceles el seguro actual hasta tener confirmada la fecha de entrada en vigor del nuevo. Un solo día de vacío puede dejarte sin asistencia justo cuando la necesitas y, si en ese hueco surge una dolencia, esta pasaría a considerarse una preexistencia al contratar de nuevo. Por eso se solapan unos días las dos pólizas: es preferible pagar un pequeño solape a arriesgar una interrupción.
El otro punto crítico es el preaviso. La compañía que dejas renovará automáticamente el contrato si no te opones a la prórroga por escrito con al menos un mes de antelación al vencimiento, tal y como fija el art. 22 de la Ley 50/1980. Y ojo con las coberturas nuevas: la portabilidad solo elimina las carencias de garantías equivalentes, así que cualquier cobertura que añadas y no tuvieras antes —como el parto— empezará su carencia desde cero. Si planificas un embarazo, revisa la guía del seguro de salud para embarazadas antes de cambiar, y si te preocupa cómo se valoran tus dolencias, la guía de preexistencias en el seguro de salud.
Enfermedad preexistente. Dolencia que el asegurado ya padecía antes de contratar la póliza. Muchos seguros la excluyen o la someten a carencia, de modo que conviene declararla en el cuestionario de salud. → glosario: enfermedad preexistente
Ver en el glosarioCompara antes de cambiar de compañía. Cambiar de seguro de salud solo compensa si la mejora en cobertura, cuadro médico o precio es real y conservas las carencias ya cumplidas. Antes de dar la baja, compara coberturas, copago, cuadro médico y carencias de 15 aseguradoras de salud a la vez y confirma la portabilidad por escrito. El precio es el mismo que contratando directamente con la compañía y el asesoramiento de la correduría es gratuito, sin compromiso. → Comparar seguros de salud
Sí. Si vienes de otra compañía con más de un año de antigüedad y coberturas equivalentes, la nueva aseguradora suele eliminar las carencias con un certificado de antigüedad. No es una obligación legal, sino una práctica comercial que conviene confirmar por escrito antes de dar de baja la anterior.
Es el documento que emite tu compañía actual y que acredita cuánto tiempo llevas asegurado y con qué garantías. La nueva aseguradora lo necesita para reconocerte las carencias ya cumplidas. Tu compañía está obligada a facilitártelo cuando lo pidas y es gratuito.
Debes oponerte a la prórroga del contrato por escrito con al menos un mes de antelación al vencimiento de la anualidad, según el art. 22 de la Ley 50/1980. Si te pasas del plazo, la póliza se renueva otra anualidad automáticamente.
La portabilidad solo elimina las carencias de las garantías equivalentes a las que ya tenías. Cualquier cobertura nueva que añadas y no tuvieras antes, como el parto o la reproducción asistida, empieza su carencia desde cero en la nueva póliza.
Contrata y activa la nueva póliza antes de dar de baja la anterior, solapando unos días las dos. Nunca canceles el seguro actual hasta tener confirmada la fecha de entrada en vigor del nuevo, para no dejar ningún día sin asistencia.
Cambiar no tiene penalización si comunicas la baja en plazo. El certificado de antigüedad es gratuito. El único coste posible es el solape de unos días entre pólizas, recomendable para no quedarte sin cobertura.
Si comunicaste la no renovación en plazo y la compañía te gira igualmente el recibo de la siguiente anualidad, puedes reclamar la devolución. Dentro de una anualidad ya iniciada, la devolución del tramo no consumido depende de las condiciones particulares de tu póliza: revísalas o consúltalo con la correduría.
Sí, es el caso más delicado. Si la nueva póliza no reconoce por escrito las carencias o considera tu dolencia preexistente, ese tratamiento podría quedar limitado o excluido. En pleno tratamiento, confirma la portabilidad y la cobertura de esa dolencia antes de dar cualquier baja.