Qué capital de accidentes necesitas
El capital que necesitas en un seguro de accidentes es el que permite a tu familia y a ti mismo mantener el nivel de vida si un accidente causa un fallecimiento o una invalidez. No hay una cifra universal: depende de tus ingresos, de tus cargas familiares y de tu profesión, y se fija por separado para cada garantía.
Un seguro de accidentes tiene dos capitales principales que conviene dimensionar de forma distinta: el capital de fallecimiento, que cobran los beneficiarios si el accidente es mortal, y el capital de invalidez permanente, que cobra el propio asegurado si el accidente le deja una secuela. Confundirlos o igualarlos sin pensar es el error más común: cada uno responde a una necesidad diferente.
Persona designada para cobrar la indemnización cuando se produce el hecho asegurado. En vida y decesos lo elige el tomador, que puede cambiarlo mientras la póliza siga vigente.
Ver en el glosarioCapital de fallecimiento según tus cargas
El capital de fallecimiento debe cubrir lo que tu familia necesitaría si tus ingresos desaparecieran: las deudas pendientes, los años que faltan hasta que los hijos sean independientes y el colchón para reorganizarse sin apuros. Cuantas más personas dependan de ti y mayores sean tus deudas, más alto debe ser este capital.
Para orientarte, piensa en términos de sustitución de ingresos: un capital equivalente a varios años de tus ingresos netos permite a tu familia sostenerse mientras se adapta. Si tienes una hipoteca o préstamos, súmalos, porque son la carga que más pesa al faltar un sustento. Este capital cumple una función parecida a la del seguro de vida, con la diferencia de que el de accidentes solo paga si la causa es un accidente; por eso muchas personas usan el de accidentes como refuerzo y no como única protección por fallecimiento.
Capital de invalidez según tus ingresos
El capital de invalidez suele fijarse más alto que el de fallecimiento, y con razón: una invalidez permanente no solo te resta ingresos, sino que añade gastos que duran toda la vida. Adaptar la vivienda, contar con ayuda para las tareas diarias o costear tratamientos son gastos que un fallecimiento no genera y una invalidez sí.
Por eso conviene dimensionar este capital sobre tus ingresos futuros: cuántos años te quedan de vida laboral y qué costaría reciclarte o vivir sin poder ejercer tu oficio. La indemnización por invalidez se paga según un baremo cuando la invalidez es parcial, y el capital íntegro cuando es total o absoluta, así que fijar un capital de invalidez holgado protege incluso en los grados más graves. Compañías como Reale añaden coberturas de adaptación de vivienda y coche que refuerzan justo este escenario.
Tabla de la póliza que asigna a cada lesión o secuela un porcentaje del capital. Con ella se calcula la indemnización por invalidez parcial sin depender de una valoración subjetiva.
Cómo influye tu profesión
La profesión no cambia el capital que necesitas, pero sí cuánto te cuesta contratarlo: para un mismo capital, un oficio con riesgo de accidente paga una prima más alta que un trabajo de oficina. Es la particularidad del ramo, donde la profesión pesa más que la edad en la tarifa (Ley 50/1980, arts. 100-104; webs de las compañías, julio de 2026).
Esto tiene una consecuencia práctica: si tu trabajo tiene riesgo, el seguro de accidentes es más necesario (más probabilidad de lesión) pero también más caro, así que ajustar bien el capital evita que la prima se dispare. En qué encarece la prima de accidentes detallamos cómo la profesión y las garantías mueven el coste. Declarar la profesión real es imprescindible: ocultarla abarata la póliza pero puede dejar el siniestro sin pagar.
Ejemplos por perfil
La forma más clara de fijar el capital es partir de perfiles tipo y ajustarlos a tu caso. La tabla siguiente ofrece referencias orientativas de capital según la situación personal, no importes ofertados: el capital idóneo depende de tus ingresos, tus deudas y las personas a tu cargo.
Al leer la tabla, recuerda la lógica de fondo: el capital de fallecimiento se dimensiona hacia fuera (a quién dejas y qué deudas quedan), mientras que el de invalidez se dimensiona hacia dentro (cuántos años de vida laboral te quedan y cuánto costaría vivir sin poder ejercer). Un mismo perfil puede necesitar más o menos capital según su colchón de ahorro, otros seguros que ya tenga o la existencia de un seguro de convenio que cubra parte del riesgo laboral. Por eso estas cifras son un punto de partida, no una receta cerrada.
| Perfil | Prioridad de capital | Referencia orientativa |
|---|---|---|
| Joven sin cargas ni deudas | Invalidez por encima de fallecimiento | Capital de invalidez que cubra varios años de ingresos; fallecimiento moderado. |
| Con hipoteca y sin hijos | Fallecimiento e invalidez equilibrados | Fallecimiento que cubra la deuda pendiente; invalidez holgada por los gastos de por vida. |
| Con hijos a cargo | Ambos capitales altos | Fallecimiento que sustituya ingresos hasta la independencia de los hijos; invalidez amplia. |
| Autónomo con oficio de riesgo | Invalidez y subsidio diario | Capital de invalidez alto y subsidio por baja; la profesión encarece la prima. |
Metodología de suficiencia de capital de Seguratis, correduría inscrita en la DGSFP, a partir de la Ley 50/1980 (arts. 100-104) y las coberturas de las compañías del ramo. Referencias orientativas, no importes ofertados. Revisado el 30 de julio de 2026. ·
El capital idóneo sale de cruzar tus ingresos, tus cargas y tu profesión, y el precio de ese capital cambia mucho entre compañías. Nuestro comparador dimensiona el capital de fallecimiento e invalidez y cruza la prima de más de 15 aseguradoras de accidentes, al mismo precio que contratando directamente con la compañía.
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El que cubra las cargas de tu familia si faltas (capital de fallecimiento) y los ingresos y gastos que tendrías ante una invalidez (capital de invalidez). No hay cifra única: depende de tus ingresos, tus deudas y las personas a tu cargo.
Porque una invalidez permanente añade gastos de por vida (adaptar la vivienda, cuidados, tratamientos) además de la pérdida de ingresos, mientras que el fallecimiento no genera esos gastos continuados. Por eso conviene un capital de invalidez holgado.
No cambia el capital que necesitas, pero sí lo que cuesta: para un mismo capital, un oficio con riesgo de accidente paga más prima que un trabajo de oficina. En accidentes la profesión pesa más que la edad en la tarifa.
Depende del capital, la profesión y las garantías. El único precio publicado es MAPFRE Respaldo: de 50 a 80 € al año por capitales de 50.000 a 80.000 € (18-66 años, orientativo). AXA y Reale cotizan por perfil.
El capital de fallecimiento cumple una función parecida, pero el de accidentes solo se paga si la causa es un accidente. Por eso el de accidentes se usa a menudo como refuerzo del de vida y añade el capital por invalidez que el de vida básico no siempre incluye.