- El baremo es la tabla legal que traduce una lesión de tráfico en una cifra de indemnización. Su nombre técnico es Sistema de valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación. - Lo regula la Ley 35/2015, que reformó el texto refundido de la Ley de responsabilidad civil del automóvil (RDL 8/2004). - Es obligatorio en accidentes de circulación, pero también sirve de referencia orientativa para valorar la invalidez en otros seguros de accidentes. - Se revaloriza cada año: el baremo 2025 aplica un +2,8 % sobre el baremo 2024, por resolución de la DGSFP (BOE, marzo de 2025). - Se organiza en tres tablas: fallecimiento, secuelas (por puntos) y lesiones temporales (por días de recuperación).
Qué es exactamente el baremo y para qué sirve
El «baremo» es, en lenguaje llano, un catálogo de precios legales del daño corporal. Cuando alguien resulta lesionado en un accidente de tráfico, la ley no deja al azar ni a la negociación cuánto vale ese daño: fija de antemano, en tablas, cuánto corresponde por cada tipo de lesión, por cada secuela y por cada día que se tarda en curar. Ese catálogo es el baremo.
Su función es doble. Por un lado, da seguridad jurídica: dos víctimas con lesiones equivalentes reciben indemnizaciones equivalentes, vivan donde vivan. Por otro, agiliza los acuerdos entre la víctima y la aseguradora del culpable, porque ambas partes calculan sobre la misma referencia. Es la misma lógica de objetividad que aplicamos al valorar la indemnización por invalidez en un seguro de accidentes.
Sistema legal de valoración que asigna una cuantía económica a cada daño personal derivado de un accidente de circulación —lesiones temporales, secuelas permanentes y fallecimiento—. Está recogido en la Ley 35/2015 y se actualiza cada 1 de enero. También se conoce como baremo de autos o baremo de la DGT, aunque su gestión técnica corresponde a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).
La Ley 35/2015: de dónde viene el baremo actual
El baremo que se usa hoy nació con la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, que modernizó por completo el sistema anterior. Antes de esa reforma existía un baremo más rígido; la Ley 35/2015 introdujo un modelo más detallado y, en teoría, más justo, que distingue con precisión entre el daño físico, el moral y el patrimonial (los gastos y las pérdidas de ingresos).
Técnicamente, la Ley 35/2015 no es una norma «suelta»: reformó el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor (Real Decreto Legislativo 8/2004). Su artículo 49 ordena que las cuantías se actualicen automáticamente cada año con el mismo índice que las pensiones. Por eso hablamos de «baremo 2024», «baremo 2025» o «baremo 2026»: no cambia la ley, cambian las cifras.
Las tres tablas del baremo
El baremo no es una sola cifra, sino un sistema con tres grandes bloques, cada uno con sus tablas:
- Perjuicio por fallecimiento (Tabla 1). Indemniza a los familiares (cónyuge, hijos, padres, hermanos, allegados) según su relación y edad. Cada categoría de perjudicado tiene una cuantía base propia.
- Perjuicio por secuelas (Tabla 2). Valora las lesiones que quedan de forma permanente. Cada secuela se puntúa en un baremo médico (de 1 a 100 puntos) y cada punto tiene un valor económico que crece con la gravedad y baja con la edad de la víctima.
- Perjuicio por lesiones temporales (Tabla 3). Compensa el periodo de recuperación, día a día, hasta la curación o la estabilización de las secuelas.
Cada tabla añade, además, perjuicios particulares (daño moral por grandes secuelas, pérdida de calidad de vida, perjuicio de familiares) y el lucro cesante, es decir, lo que la víctima deja de ingresar. Así es como el baremo interviene en el cálculo completo de la indemnización por un accidente de tráfico.
Cuánto se paga por día: el baremo de lesiones temporales 2025
La parte del baremo que más se consulta es la de lesiones temporales, porque se calcula por días de recuperación y es fácil de estimar. La ley distingue el perjuicio personal básico (cualquier día en el que te recuperas) del perjuicio personal particular por pérdida temporal de calidad de vida, que tiene tres grados según cuánto limite tu día a día.
| Tipo de día (baremo 2025) | Cuantía por día | Qué significa |
|---|---|---|
| Perjuicio personal básico | 38,10 € | Recuperación con molestias, sin pérdida relevante de autonomía |
| Particular moderado | 66,04 € | No puedes hacer parte de tu actividad habitual (trabajo/estudios) |
| Particular grave | 95,26 € | Necesitas ayuda para actividades esenciales de la vida diaria |
| Particular muy grave | 127,01 € | Pérdida de autonomía casi total (p. ej. ingreso en UCI) |
| Por intervención quirúrgica | 508 € – 2.032 € | Según la complejidad de la operación |
Cómo se calcula una indemnización con el baremo
- 1 Fija la fecha del accidente. Determina qué tabla anual se aplica: la del año del siniestro, no la del año en que se cobra.
- 2 Cuenta los días de recuperación y clasifícalos (básico, moderado, grave o muy grave) según el informe médico. Multiplica cada tramo por su cuantía diaria.
- 3 Suma las intervenciones quirúrgicas, si las hubo, con su importe por operación.
- 4 Valora las secuelas cuando estén estabilizadas: un médico las puntúa (1-100) y se aplica el valor del punto según puntos y edad.
- 5 Añade los perjuicios particulares y el lucro cesante: daño moral, pérdida de calidad de vida y los ingresos que dejaste de percibir.
- 6 Resta lo ya percibido por otras vías y revisa el resultado con un profesional antes de aceptar la oferta de la aseguradora.
¿El baremo se te aplica siempre?
Es la confusión más frecuente. Si te atropella un coche, la aseguradora del culpable te indemniza según el baremo de tráfico. Si además tienes tu propio seguro de accidentes, esa póliza te paga el capital que contrataste por invalidez o fallecimiento, y una cosa no excluye la otra: pueden acumularse. El baremo pone el suelo objetivo; tu póliza personal suma protección por encima.
Es la tabla legal que fija cuánto se indemniza por las lesiones, secuelas o el fallecimiento causados en un accidente de circulación. Lo establece la Ley 35/2015 y se aplica de forma obligatoria para valorar los daños personales.
Ninguna en cuanto a normativa: es el mismo sistema de la Ley 35/2015. Lo que cambia son las cuantías, que se revalorizan cada año. Para 2025 subieron un 2,8 % respecto a las del baremo 2024, por resolución de la DGSFP publicada en el BOE en marzo de 2025.
Depende del grado. En 2025, el perjuicio personal básico ronda los 38,10 €/día; un día impeditivo moderado, 66,04 €; grave, 95,26 €; y muy grave, 127,01 €. Cada intervención quirúrgica se indemniza aparte, entre unos 508 € y 2.032 €. Son cifras de la tabla oficial del año, que conviene consultar para un cálculo exacto.
La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) publica cada año una resolución con las tablas actualizadas, aplicando el mismo índice de revalorización que las pensiones (art. 49 del RDL 8/2004).
No de forma directa. En un seguro de accidentes personal cobras el capital que hayas contratado por muerte o invalidez, no lo que diga el baremo. Ahora bien, muchas compañías usan el baremo como referencia para graduar el porcentaje de invalidez. Manda tu póliza y su condicionado.
Sí. La indemnización del baremo (que paga la aseguradora del vehículo responsable) es compatible con el capital de tu seguro de accidentes personal. Son coberturas distintas y pueden acumularse.
Las tablas de cada año se publican en el BOE y las difunde la DGSFP y el Consejo General del Poder Judicial. Para un caso concreto, lo prudente es que un profesional aplique la tabla del año del accidente sobre el informe médico definitivo.
Sí, a través del lucro cesante: además de los días de recuperación, el baremo compensa los ingresos que la víctima deja de percibir. Es un concepto que se calcula aparte del perjuicio personal por días.