En 30 segundos. Este diccionario cubre los términos de un tanatorio y los de una póliza de decesos. Si solo buscas una diferencia: el tanatorio es el edificio con salas de velación y cámara; el velatorio es el acto de velar. Y una idea clave del contrato: el seguro no distingue entre enterrar e incinerar —cubre ambas dentro del capital de sepelio—; lo que fija el límite es el importe contratado, no el tipo de servicio.
Instalaciones: tanatorio, velatorio, capilla ardiente y funeraria
Un tanatorio es la instalación funeraria donde se conserva y se vela al fallecido hasta el entierro o la incineración; dispone de salas de velación para la familia, cámaras frigoríficas y, a veces, sala de ceremonias y crematorio. El velatorio, en cambio, es el acto de velar y acompañar al difunto, que se celebra dentro del tanatorio o, tradicionalmente, en el domicilio. Es la distinción que más gente busca: uno es el lugar, el otro es el acto. Ambos entran en el capital de un seguro de decesos, que organiza y abona el conjunto del sepelio.
Otros dos términos se confunden con el tanatorio. La capilla ardiente es el espacio, dentro del tanatorio o de un edificio, habilitado para exponer el féretro durante el velatorio. La funeraria es la empresa que presta el servicio funerario (traslado, féretro, gestión), mientras que el tanatorio es solo el edificio: una funeraria puede operar en varios tanatorios, y un tanatorio alojar servicios de distintas funerarias.
Tanatorio. Edificio con salas de velación y cámara frigorífica donde se conserva y vela al fallecido antes del sepelio. No es lo mismo que la funeraria (la empresa) ni que el velatorio (el acto). Ver también glosario del seguro.
Ver en el glosarioTipos de sepelio: inhumación, incineración y destino final
La inhumación es el enterramiento del cuerpo en una sepultura, un nicho o un panteón; la incineración —también llamada cremación— es el proceso por el que el cuerpo se reduce a cenizas en un horno crematorio y se entregan en una urna. Son las dos formas principales de sepelio en España y el seguro de decesos cubre las dos por igual: la póliza no distingue el tipo de servicio, como explicamos en la guía sobre el seguro de decesos con incineración. La elección es de preferencia personal, no de cobertura.
Alrededor aparecen los términos del lugar de destino. El nicho es el hueco horizontal en un muro del cementerio donde se introduce el féretro; la sepultura o fosa es el enterramiento en tierra; el panteón es una construcción funeraria familiar; y el columbario es el conjunto de pequeños huecos destinados a guardar las urnas con cenizas. Cuando las cenizas no se depositan en un columbario, la familia puede conservarlas o dispersarlas en un espacio autorizado.
Incineración (cremación). Proceso por el que el cuerpo se reduce a cenizas en un horno crematorio; las cenizas se entregan en una urna. Es sinónimo de cremación. El seguro de decesos la cubre igual que la inhumación.
Elementos del servicio: féretro, arca, urna y trámites
El féretro es la caja donde se deposita al fallecido; ataúd es su sinónimo de uso común, y arca designa un féretro de gama más alta, de madera maciza. El féretro es necesario tanto para enterrar como para incinerar. La urna es el recipiente donde se recogen las cenizas tras la cremación. Estos elementos, junto con el coche fúnebre y la gestión, forman el servicio funerario cuyo coste real de un funeral el seguro cubre hasta el capital contratado.
El servicio incluye además otras piezas con nombre propio. El coche fúnebre traslada el féretro; la esquela es el anuncio del fallecimiento en prensa o web (no confundir con el obituario); el cortejo es el acompañamiento del féretro hasta el cementerio o el crematorio. Y dos términos técnicos del cuidado del cuerpo: la tanatopraxia conserva y sanea el cuerpo, y la tanatoestética es el arreglo estético (peinado, maquillaje) para el velatorio.
Movilidad y documentos: traslado, repatriación y certificados
El traslado es el desplazamiento del fallecido dentro de España —por ejemplo, de la localidad donde muere a la de su enterramiento— y la repatriación es el traslado internacional al país o región de origen. Es una de las coberturas más valoradas por quienes viven lejos de su tierra, y se detalla en la guía del seguro de decesos con repatriación. La mayoría de compañías incluye el traslado nacional y suma la repatriación según la modalidad.
Alrededor del traslado hay trámites con nombre propio. El certificado de defunción acredita el fallecimiento y sin él no se puede inhumar ni incinerar; la licencia de enterramiento es la autorización que expide el Registro Civil. El óbito es, simplemente, un sinónimo culto de fallecimiento. La gestión de estos documentos suele estar incluida en el servicio de trámites de la póliza de decesos.
Términos de la póliza de decesos
En la parte del contrato, el capital de sepelio es el importe máximo que la póliza destina al servicio funerario. La prima es la cuota que paga el asegurado, y puede ser natural (sube cada año), nivelada (estable de por vida), mixta o única, como comparamos en prima única o nivelada en decesos. La carencia es el periodo inicial durante el cual el seguro todavía no cubre el fallecimiento por enfermedad.
Otros conceptos completan la póliza. El asegurado es la persona cuyo fallecimiento cubre el seguro; el tomador, quien firma el contrato y paga; el beneficiario, quien recibe el posible capital adicional. La provisión matemática es el ahorro técnico que la aseguradora acumula en la prima nivelada para sostener la cuota estable —y es lo que está en juego cuando cambias de compañía—; y el Consorcio de Compensación de Seguros es el organismo público que indemniza los riesgos extraordinarios (guerra, terrorismo, catástrofes) al margen de la póliza.
Capital de sepelio. Importe máximo que la póliza destina al servicio funerario. La compañía organiza y paga el sepelio hasta ese límite; si el coste real lo supera, la diferencia la asume la familia. Ver también carencia.
Ver en el glosarioTérminos que conviene no confundir
- 1 Identifica el bloque. ¿Es una instalación, un tipo de sepelio, un elemento del servicio o un término del contrato? Eso te orienta.
- 2 Traduce el término a tu póliza. Busca en tu IPID o condiciones generales el capital de sepelio, la carencia y si incluye traslado o repatriación.
- 3 Compara el capital con el coste real de un funeral en tu provincia (orientativamente 3.500-6.500 €).
- 4 Revisa el tipo de prima (nivelada vs. natural) y la portabilidad de la provisión matemática si algún día cambias de compañía.
- 5 Contrasta con una correduría para ver el mismo término en varias compañías autorizadas —como Santalucía, Ocaso o Mapfre— antes de firmar.
El tanatorio es la instalación funeraria con salas de velación y cámara donde se conserva al fallecido; el velatorio es el acto de velar y acompañar al difunto, que se celebra dentro del tanatorio. Uno es el lugar; el otro, el acto.
La inhumación es el enterramiento del cuerpo en una sepultura, un nicho o un panteón. Es una de las dos formas de sepelio en España, junto a la incineración, y el seguro de decesos cubre ambas dentro del capital contratado.
Ninguna: incineración y cremación son sinónimos y designan el proceso por el que el cuerpo se reduce a cenizas en un horno crematorio. Las cenizas se entregan a la familia en una urna para conservarlas, depositarlas en un columbario o dispersarlas.
Un columbario es el conjunto de pequeños huecos, normalmente en un muro del cementerio, destinados a guardar las urnas con cenizas tras una incineración. Es el equivalente al nicho, pero para cenizas en lugar de para el féretro.
Es el importe máximo que la póliza destina al servicio funerario. La compañía organiza y paga el sepelio hasta ese límite; si el coste real lo supera, la diferencia la asume la familia, por lo que conviene ajustar el capital al precio del servicio en tu provincia.
La tanatopraxia es la práctica que conserva y sanea el cuerpo del fallecido para el velatorio. No debe confundirse con la tanatoestética, que es el arreglo estético (peinado y maquillaje). Ambas suelen formar parte del servicio funerario del seguro de decesos.
No. La funeraria es la empresa que presta y gestiona el servicio funerario; el tanatorio es el edificio donde se vela al fallecido. Una funeraria puede operar en varios tanatorios.
El traslado es el desplazamiento del fallecido dentro de España; la repatriación es el traslado internacional a su país o región de origen. La mayoría de pólizas incluye el traslado nacional y añade la repatriación según la modalidad.