- La repatriación traslada al fallecido a su lugar de sepultura: otra provincia (traslado nacional) o su país de origen (repatriación internacional). - El traslado nacional viene de serie en casi todas las pólizas; la repatriación internacional solo en planes específicos —hay que comprobarlo antes de contratar. - La aseguradora organiza y paga el transporte, el féretro homologado, los permisos sanitarios y el pasaporte o salvoconducto mortuorio (Acuerdo de Estrasburgo de 1973). - Sin seguro, repatriar un cuerpo al extranjero cuesta varios miles de euros que asume la familia, y se suma al coste del sepelio. - Llama siempre primero al teléfono 24 h de tu compañía, no a una funeraria: contratar por tu cuenta puede dejar el gasto fuera de cobertura.
Qué es la repatriación en un seguro de decesos
La repatriación en un seguro de decesos es la cobertura que traslada el cuerpo del fallecido desde el lugar donde muere hasta el lugar donde va a recibir sepultura, normalmente su localidad de origen o su país de nacimiento. La aseguradora organiza y paga el transporte, tramita los permisos sanitarios y aporta el féretro homologado que exige el traslado, de modo que la familia no adelanta ni gestiona nada. Es una de las coberturas del servicio funerario que detallamos en la guía del seguro de decesos y en el desglose de qué cubre un seguro de decesos.
Conviene distinguir dos supuestos. El traslado nacional mueve al fallecido dentro de España —por ejemplo, de la ciudad donde vivía a su pueblo— y viene incluido de serie en casi todas las pólizas. La repatriación internacional lleva el cuerpo a otro país y es la que requiere un plan específico, porque implica trámites consulares, homologación del féretro y pasaporte mortuorio. No todas las pólizas la incluyen: hay que comprobarlo en las condiciones o preguntarlo antes de firmar.
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Pasaporte (o salvoconducto) mortuorio — Documento oficial que emite la autoridad sanitaria para autorizar el traslado internacional de un cadáver. Entre los países firmantes del Acuerdo de Estrasburgo de 1973 sustituye a la mayoría de trámites consulares. → Glosario funerario del seguro de decesos
Repatriación nacional e internacional: qué cambia
La diferencia entre traslado nacional e internacional está en los trámites y en la homologación del transporte, no en el hecho de que el seguro cubra o no. El traslado nacional dentro de España se rige por el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria (Decreto 2263/1974) y por la normativa de cada comunidad autónoma, y suele resolverse en horas con un coche fúnebre. La repatriación internacional exige más pasos y más tiempo.
Para sacar un cuerpo de España o traerlo del extranjero hace falta un féretro especial (de zinc o con revestimiento metálico soldado), un certificado de defunción y una autorización sanitaria de traslado. Entre los Estados parte del Acuerdo de Estrasburgo de 26 de octubre de 1973 basta con el pasaporte o salvoconducto mortuorio que emite la autoridad sanitaria; hacia países no firmantes intervienen además el consulado del país de destino y el Ministerio de Asuntos Exteriores. La aseguradora con cobertura de repatriación gestiona toda esta cadena.
Cómo se gestiona el traslado de un fallecido, paso a paso
- 1 Avisa a la aseguradora, no a una funeraria local. Llama al teléfono de asistencia 24 h de la compañía de decesos antes de contratar nada. Es la aseguradora quien organiza y paga la repatriación; si la familia contrata por su cuenta, el gasto puede quedar fuera de cobertura.
- 2 Obtén el certificado de defunción del país donde ocurre. El fallecimiento se certifica según la ley del lugar. Si es en el extranjero, el consulado español ayuda a inscribirlo y a coordinar con las autoridades locales y la compañía de seguros.
- 3 La compañía tramita el pasaporte mortuorio y la autorización sanitaria. La aseguradora o su corresponsal gestiona el pasaporte o salvoconducto mortuorio (Acuerdo de Estrasburgo de 1973) y los permisos sanitarios de salida y de entrada que exige cada país.
- 4 Se prepara el cuerpo y el féretro homologado. El traslado internacional exige embalsamamiento o conservación y un féretro de zinc o con revestimiento metálico soldado, según el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria. La compañía asume estos costes dentro de la cobertura.
- 5 Se organiza el transporte hasta el destino. La aseguradora contrata el transporte (aéreo o por carretera) hasta la localidad de sepelio y, en los planes que lo incluyen, el billete de un acompañante para que un familiar viaje con el fallecido.
- 6 Se presta el sepelio en destino. Repatriado el cuerpo, se realiza el entierro o la incineración en el lugar elegido, dentro del capital contratado. La familia entrega la documentación que le pidan y conserva copia de todo.
Cuánto cuesta repatriar un cuerpo (y por qué el seguro compensa)
El coste de una repatriación depende sobre todo del país de destino y del medio de transporte. Como referencia orientativa —no como tarifa citable de una fuente primaria—, repatriar dentro de Europa puede quedar en unos cientos de euros, mientras que un traslado transoceánico (por ejemplo, a Latinoamérica) suele situarse en varios miles de euros por los trámites, el féretro homologado y el transporte aéreo.
Ese gasto se suma a lo que cuesta el propio sepelio en España, que ronda los 3.500-6.500 € (horquilla orientativa, sin metodología primaria citable). Por eso, para quien reside lejos de su tierra, la repatriación es a menudo la cobertura que más justifica la póliza: convierte un desembolso imprevisible y elevado en una prima estable. Los importes concretos por país no se publican de forma citable, así que conviene pedir presupuesto según perfil.
> ⚠️ Sobre las cifras: las cantidades de coste son orientativas y sin valor contractual. El importe real depende del país, la funeraria y el medio de transporte, y se confirma en el presupuesto y en las condiciones de cada compañía.
Qué compañías incluyen la repatriación en decesos
Casi todas las compañías cubren el traslado nacional, pero la repatriación internacional se concentra en planes concretos. Entre las aseguradoras autorizadas que comparamos, tres la ofrecen con enfoques distintos: el seguro de decesos de Mapfre tiene un plan de Residentes Extranjeros que paga el billete de un acompañante y la repatriación al país de origen; Ocaso la incluye en Ocaso Decesos Integral, con repatriaciones nacionales e internacionales; y Santalucía cubre los traslados nacionales e internacionales dentro de su servicio funerario.
Los capitales y precios concretos dependen de la modalidad y de la edad, no se publican de forma citable y se marcan como pendientes. Conviene contrastarlos en una comparativa entre compañías de decesos antes de decidir.
| Compañía | Cómo incluye la repatriación | Capital / precio | Extra destacado |
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| Santalucía | Traslados nacionales e internacionales en el servicio funerario | Según perfil (presupuesto) | Testamento online y apoyo psicológico a la familia |
| Mapfre | Plan Residentes Extranjeros: repatriación al país de origen | Según perfil (presupuesto) | Billete de acompañante; odontología para menores de 15 años |
| Ocaso | Ocaso Decesos Integral: repatriaciones nacionales e internacionales | Según perfil (presupuesto) | Asistencia médica y repatriación también en viaje |
Datos concretos de cada plan: Consultar (IPID) y condiciones generales. Fuente: webs oficiales de Mapfre, Ocaso y Santalucía (agosto de 2026).
Otras marcas presentes en el mercado (Helvetia, Caser, Adeslas, DKV, Aura…) también contemplan coberturas de traslado o repatriación en algunos productos; para verlas todas y contratarlas, usa el comparador de seguros de decesos.
¿Te conviene la cobertura de repatriación?
A quién le conviene la repatriación
La repatriación internacional le conviene sobre todo a residentes extranjeros que quieren ser enterrados en su país de origen y a españoles que viven fuera o lejos de su localidad. Para estos perfiles el ahorro es real: sin seguro, repatriar el cuerpo lo paga íntegramente la familia. Es también una de las coberturas que revisar junto con la asistencia en viaje del decesos si viajas o resides temporalmente fuera.
Para quien vive y quiere ser enterrado en su misma ciudad, la repatriación internacional aporta poco: le basta el traslado nacional de serie. En ese caso conviene fijarse en otras coberturas (capital de sepelio, asistencia en vida, carencias) y valorar si el sobrecoste del plan internacional compensa. En Seguratis comparamos las condiciones de 15 aseguradoras al mismo precio que contratando directamente con la compañía.
Llama siempre primero al teléfono de asistencia 24 h de tu compañía antes de contratar cualquier funeraria: la aseguradora organiza y paga el traslado, y contratar por tu cuenta puede dejar el gasto fuera de cobertura. Revisa en las condiciones el ámbito geográfico (a qué países repatría) y si el billete de acompañante está incluido. Las cifras de coste son orientativas y sin valor contractual. Seguratis es correduría inscrita en la DGSFP y su asesoramiento es gratuito.
Es la cobertura que traslada el cuerpo del fallecido a su lugar de origen, sea otra provincia o su país de nacimiento. La aseguradora organiza y paga el transporte, el féretro homologado y los permisos sanitarios, sin que la familia adelante nada.
No. El traslado nacional dentro de España viene de serie en casi todas las pólizas, pero la repatriación al extranjero se incluye solo en planes específicos, como el de Residentes Extranjeros de Mapfre, Ocaso Decesos Integral o los traslados internacionales de Santalucía.
El certificado de defunción, una autorización sanitaria de traslado, un féretro homologado y el pasaporte o salvoconducto mortuorio previsto en el Acuerdo de Estrasburgo de 1973. Hacia países no firmantes intervienen también el consulado y el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Varía mucho según el país y el medio de transporte: desde unos cientos de euros dentro de Europa hasta varios miles en traslados transoceánicos. Sin seguro lo asume la familia, y se suma al coste orientativo de un sepelio en España (3.500-6.500 €).
Depende del plan. Algunos, como el de Residentes Extranjeros de Mapfre, pagan el billete de un familiar para que acompañe al fallecido. Otros cubren solo el traslado del cuerpo, así que conviene comprobarlo en las condiciones antes de contratar.
El traslado nacional suele resolverse en horas; la repatriación internacional lleva más tiempo por los trámites consulares y sanitarios, y depende del país de destino y de la rapidez en obtener la documentación.
Sobre todo a residentes extranjeros que quieren ser enterrados en su país y a quienes viven lejos de su localidad de origen. Para quien vive y quiere ser enterrado en su misma ciudad, basta con el traslado nacional incluido en casi todas las pólizas.