- Es un seguro de vida cuyo objetivo es saldar el préstamo pendiente (hipoteca, préstamo personal, crédito al consumo) si el asegurado fallece o queda en invalidez permanente. - El capital asegurado se ajusta a la deuda viva: en la modalidad decreciente baja según amortizas; en la constante se mantiene fijo todo el plazo. - Existe una variante de prima única financiada (PUF): pagas la prima de una vez y se suma al importe del préstamo con sus intereses; suele salir más cara. - No estás obligado a contratarlo con el banco: la Ley 5/2019 (art. 17) prohíbe la venta vinculada y obliga a aceptar una póliza equivalente de otra compañía. - Cubre fallecimiento y, casi siempre, invalidez permanente absoluta; revisa carencias, exclusiones y el cuestionario de salud antes de firmar.
Qué es un seguro de amortización de préstamo
Un seguro de amortización de préstamo es una modalidad del seguro de vida pensada para que una deuda no se herede. Su cobertura principal es el fallecimiento del asegurado: si ocurre mientras el préstamo sigue vivo, la aseguradora paga el capital pendiente y la deuda queda cancelada. A esta cobertura casi todas las compañías añaden la invalidez permanente absoluta, de forma que, si el asegurado queda incapacitado para trabajar, el seguro también liquida el préstamo. Es, en el fondo, un seguro de vida con un objetivo muy concreto: proteger a la familia frente a una deuda, no dejarle un capital de libre disposición.
Se usa sobre todo con hipotecas, pero también con préstamos personales, créditos al consumo o financiación de un vehículo. La diferencia con un seguro de vida general es el destino del dinero: aquí la indemnización está vinculada a saldar el préstamo, mientras que en un seguro de vida clásico los beneficiarios cobran un capital que pueden usar como quieran. Por eso, en muchas pólizas de amortización el beneficiario preferente es la propia entidad prestamista hasta cubrir la deuda, y el sobrante —si el capital asegurado es mayor que lo pendiente— va a los beneficiarios que hayas designado.
Modalidad en la que el capital asegurado se reduce año a año siguiendo el cuadro de amortización del préstamo, porque cada vez debes menos. Al bajar el riesgo asumido por la aseguradora, la prima suele ser más económica que en un capital constante. Más términos en el glosario de seguros de vida.
Cómo funciona: capital constante, decreciente y prima única
Cómo funciona depende de cómo se fija el capital y de cómo se paga la prima. En el capital decreciente, el importe asegurado baja a la par que la deuda pendiente: pagas por cubrir exactamente lo que debes en cada momento, así que resulta más barato y es la fórmula más lógica para una hipoteca. En el capital constante, el importe asegurado se mantiene fijo durante todo el plazo; a medida que amortizas, el seguro cubre más de lo estrictamente adeudado, y ese exceso quedaría para tus beneficiarios. Cuesta más, pero deja un margen para la familia.
Junto a estas dos, existe la prima única financiada (PUF): en lugar de pagar una cuota periódica, abonas toda la prima de golpe al inicio, y ese importe se añade al capital del préstamo para financiarlo con sus mismos intereses. Es cómodo porque no hay recibos anuales, pero encarece el conjunto, porque pagas intereses también sobre la prima del seguro durante toda la vida del préstamo. Como correduría independiente, es la modalidad sobre la que más conviene pedir números antes de firmar.
| Modalidad | Cómo evoluciona el capital | Cómo se paga | Cuándo encaja |
|---|---|---|---|
| Capital decreciente | Baja con el cuadro de amortización | Prima periódica (anual/mensual) | Cubrir solo la deuda viva al menor coste |
| Capital constante | Fijo durante todo el plazo | Prima periódica | Dejar además un remanente a la familia |
| Prima única financiada (PUF) | Según lo pactado (suele ser decreciente) | Un único pago sumado al préstamo | Evitar recibos, a cambio de más coste total |
Qué cubre y qué no cubre
La cobertura básica es el fallecimiento por cualquier causa durante la vigencia del préstamo. La mayoría de pólizas incorporan también la invalidez permanente absoluta (la que impide desempeñar cualquier profesión), y algunas permiten sumar garantías opcionales como el fallecimiento por accidente con capital adicional o el adelanto de capital para gastos. Lo que cubre exactamente cada compañía —capitales, edades, garantías incluidas— se confirma en el IPID (documento de información del producto); no hay una cobertura idéntica para todas.
Como todo seguro de vida, tiene letra pequeña que conviene mirar. Suele haber una carencia para el suicidio (habitualmente no cubierto durante el primer año), exclusiones por actividades de riesgo o por dolo, y límites de edad de contratación y de permanencia que varían según la aseguradora (con frecuencia entre 65 y 70 años como edad máxima). El punto más sensible es el cuestionario de salud: declarar con exactitud es lo que garantiza que la cobertura funcione, porque el artículo 10 de la Ley 50/1980 permite reducir o anular la indemnización si hubo ocultación con dolo o culpa grave.
¿Es obligatorio? Qué puede y qué no puede exigirte el banco
No, el seguro de amortización de préstamo no es obligatorio por ley. Al contratar una hipoteca, el banco no puede imponerte que suscribas su seguro de vida como condición para concederte el préstamo: la Ley 5/2019 de crédito inmobiliario, en su artículo 17, prohíbe las ventas vinculadas y obliga al prestamista a aceptar pólizas alternativas de otras aseguradoras con prestaciones equivalentes, sin cobrarte por analizarlas. Puedes, por tanto, llevar tu propio seguro y beneficiarte de una prima más competitiva.
Cosa distinta es la venta combinada: el banco sí puede ofrecerte mejores condiciones en la hipoteca (por ejemplo, rebajar el diferencial) si contratas también el seguro con él, siempre que te presente igualmente una oferta sin vincular para que compares. El único seguro que la entidad puede exigir es el de daños del inmueble que garantiza la propia vivienda; y aun así, tampoco puede imponerte con qué compañía. Lo desarrollamos en la guía sobre si el banco puede obligarte a contratar el seguro de vida.
Cómo tributa: fiscalidad del seguro de amortización
La fiscalidad depende de quién cobra y por qué concepto. Si el seguro paga el capital pendiente por fallecimiento del asegurado y el beneficiario es una persona distinta del tomador, ese capital tributa en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, con la reducción prevista para seguros de vida (cónyuge, ascendientes y descendientes aplican una reducción del 100% con un límite de 9.195,49 €, según el art. 20.2.b de la Ley 29/1987, con las especialidades de cada comunidad autónoma). Las primas de un seguro de amortización de riesgo, por sí solas, no desgravan en el IRPF con carácter general.
Hay una excepción relevante para las hipotecas antiguas: si el seguro está vinculado a una hipoteca sobre la vivienda habitual anterior al 1 de enero de 2013, sus primas pueden integrarse en la deducción por vivienda habitual (15% sobre una base máxima conjunta de 9.040 € anuales), siempre que se venga aplicando esa deducción. El detalle de cada supuesto lo explicamos en si el seguro de vida desgrava en la renta.
¿Te conviene el seguro de amortización de préstamo?
Cómo elegirlo bien en 5 pasos
- 1 Calcula el capital según tu deuda viva. Como referencia, el importe pendiente del préstamo; si quieres dejar además un remanente, valora el capital constante. Te ayudamos a dimensionarlo en qué capital de seguro de vida contratar.
- 2 Elige la modalidad. Decreciente para cubrir solo la deuda al menor coste; constante si quieres margen para la familia. Desconfía de la prima única financiada sin comparar su coste total.
- 3 Lee el IPID y el cuestionario de salud. Confirma coberturas, edad máxima, carencias y exclusiones, y responde con la verdad.
- 4 No aceptes la vinculación sin comparar. El banco debe aceptar tu póliza equivalente (Ley 5/2019). Pide oferta también fuera de la entidad.
- 5 Compara compañías autorizadas con tu perfil. El precio depende de tu edad, salud y capital; pide siempre presupuesto, no hay tarifa fija.
El error más caro es firmar la prima única financiada que ofrece el banco sin comparar. Al sumarse al préstamo y pagar intereses durante años, suele encarecer bastante la protección frente a un seguro de amortización con prima periódica contratado por tu cuenta. Y recuerda: puedes cancelar el seguro del banco y llevar el tuyo; la hipoteca no depende de ello.
Qué compañías lo ofrecen
La mayoría de aseguradoras de vida comercializan alguna modalidad de amortización de préstamo o hipoteca, con condiciones que varían mucho en capital, garantía de invalidez y edad máxima. Los datos concretos se confirman con cotización personalizada (IPID). Entre las compañías autorizadas con las que trabajamos:
- MAPFRE — seguro de amortización de hipoteca dentro de sus modalidades temporales. Condiciones: consultar (IPID).
- Santalucía — soluciones de vida riesgo orientadas a proteger deudas. Condiciones: consultar (IPID).
- AXA — vida temporal con coberturas para cubrir préstamos e hipotecas. Condiciones: consultar (IPID).
- Zurich — protección de hipoteca y préstamos. Condiciones: consultar (IPID).
Para verlas lado a lado, revisa la comparativa de compañías de seguro de vida. Si ya tienes uno y quieres mejorarlo, aquí explicamos cómo cambiar de compañía de seguro de vida sin quedarte sin cobertura.
Es un seguro de vida cuyo objetivo es cancelar el capital pendiente de un préstamo o hipoteca si el asegurado fallece o queda en invalidez permanente, para que la deuda no recaiga sobre su familia. La indemnización se destina a saldar el préstamo.
Se contrata un capital ajustado a la deuda. Si el asegurado fallece o queda incapacitado durante la vida del préstamo, la aseguradora paga el importe pendiente y la deuda queda liquidada. En la modalidad decreciente el capital baja según amortizas; en la constante se mantiene fijo.
No es obligatorio por ley. El banco no puede imponerte que lo contrates con él para darte la hipoteca: la Ley 5/2019 (art. 17) prohíbe la venta vinculada y le obliga a aceptar una póliza equivalente de otra compañía sin cobrarte por analizarla.
En el capital decreciente el importe asegurado baja a la vez que la deuda pendiente, por lo que es más barato. En el constante el capital se mantiene fijo todo el plazo; cubre más de lo adeudado y ese exceso queda para los beneficiarios, a cambio de una prima mayor.
Es pagar toda la prima de una sola vez al inicio, sumándola al importe del préstamo para financiarla con sus mismos intereses. Evita recibos periódicos, pero suele encarecer el coste total porque pagas intereses también sobre la prima durante años.
La mayoría de pólizas cubre también la invalidez permanente absoluta, y algunas permiten sumar el fallecimiento por accidente con capital adicional. Las garantías exactas figuran en el IPID de cada compañía.
Sí. Puedes desistir en los primeros días tras la firma y, después, cancelarlo respetando el preaviso de la póliza (habitualmente un mes antes del vencimiento anual). Cancelar el seguro no afecta a la concesión ni al mantenimiento de la hipoteca.
Con carácter general, las primas no desgravan en el IRPF. La excepción es el seguro vinculado a una hipoteca sobre la vivienda habitual anterior a 2013, que puede incluirse en la deducción por vivienda habitual (15% sobre una base máxima de 9.040 € anuales) si venías aplicándola.
No hay tarifa fija: el precio se calcula según tu perfil (edad, salud, profesión), el capital y la modalidad. Pide siempre presupuesto. La modalidad decreciente y la prima periódica suelen resultar más económicas que la prima única financiada.
En el destino del dinero. El de amortización vincula la indemnización a saldar un préstamo concreto (a menudo con la entidad como beneficiaria hasta cubrir la deuda), mientras que un seguro de vida clásico entrega un capital de libre disposición a los beneficiarios que designes.