Qué es un seguro de vida temporal
Un seguro de vida temporal es el que cubre el fallecimiento del asegurado durante un plazo determinado: si fallece dentro de ese periodo, la aseguradora paga el capital a los beneficiarios; si sobrevive al plazo, el contrato termina y no se devuelve nada de lo pagado. Es un seguro de vida riesgo puro, sin componente de ahorro, y por eso es la modalidad más contratada y también la más barata.
Dentro del temporal hay dos formas de fijar la prima. En el temporal renovable, la póliza se renueva cada año (o cada pocos años) y la prima sube con la edad en cada renovación, porque el riesgo de fallecer aumenta. En el temporal de prima constante o nivelada, la compañía calcula una prima media para todo el periodo y la mantiene estable. Como recordamos en la guía del seguro de vida, esta distinción es la que explica que dos personas con el mismo capital paguen importes muy distintos según la edad y la modalidad.
El temporal encaja cuando tienes una necesidad con fecha de caducidad: una hipoteca que se acaba de pagar en 20 años, unos hijos que dejarán de depender de ti, un préstamo. Cuando esa necesidad desaparece, el seguro deja de hacer falta.
Persona designada para cobrar la indemnización cuando se produce el hecho asegurado. En vida y decesos lo elige el tomador, que puede cambiarlo mientras la póliza siga vigente.
Ver en el glosarioQué es un seguro de vida entera
Un seguro de vida entera es el que cubre el fallecimiento ocurra cuando ocurra, sin fecha de finalización. Como el fallecimiento es un hecho seguro —solo se desconoce cuándo—, esta modalidad siempre acaba pagando el capital a los beneficiarios, antes o después. Esa certeza es lo que la hace más cara que un temporal a igual capital, y también lo que la convierte en una herramienta de planificación patrimonial.
El de vida entera no busca cubrir una deuda pasajera, sino garantizar que tus herederos reciben un capital: para dejar una herencia, para igualar el reparto entre hijos o para que la familia disponga de liquidez con la que pagar el impuesto de sucesiones sin tener que vender bienes. Muchas de estas pólizas incluyen un valor de rescate, es decir, la posibilidad de recuperar parte del dinero acumulado si se cancela antes.
Tanto el temporal como el de vida entera son, en términos legales, modalidades del seguro para caso de muerte que regula el artículo 83 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro. La ley distingue el seguro para caso de muerte, el de supervivencia y los mixtos; temporal y vida entera son dos maneras de organizar el primero.
Diferencias de precio y duración
La diferencia de precio entre un temporal y un vida entera es grande: a igual capital, el temporal es sensiblemente más barato porque hay una probabilidad real de que el asegurado sobreviva al plazo y la aseguradora no llegue a pagar. En el de vida entera, en cambio, el pago es seguro, así que la prima incorpora ese coste. La tabla resume las diferencias esenciales entre las dos modalidades.
| Concepto | Temporal | Vida entera |
|---|---|---|
| Duración | Un plazo fijo (p. ej. 10, 20, 30 años o hasta cierta edad) | Toda la vida, sin fecha de fin |
| ¿Siempre paga? | Solo si el fallecimiento ocurre dentro del plazo | Sí, el fallecimiento se cubre ocurra cuando ocurra |
| Precio a igual capital | Más barato | Más caro |
| Componente de ahorro | No (riesgo puro) | Suele tener valor de rescate |
| Evolución de la prima | Constante o creciente (renovable) según modalidad | Habitualmente constante |
| Para qué encaja | Hipoteca, hijos, préstamos con fecha de fin | Dejar herencia, cubrir el impuesto de sucesiones |
Modalidades del seguro para caso de muerte (art. 83 Ley 50/1980) y condiciones generales públicas de las compañías de vida. Comparativa de Seguratis ·
Cuál conviene para la hipoteca
Para la hipoteca, la modalidad que encaja casi siempre es el seguro de vida temporal, porque la necesidad tiene fecha de caducidad: cuando terminas de pagar el préstamo, deja de tener sentido mantener ese capital. Contratar un vida entera para cubrir una hipoteca supone pagar de más por una cobertura vitalicia que no necesitas para ese objetivo concreto.
Dentro del temporal, para la hipoteca se usan sobre todo dos variantes: la de capital constante, que mantiene el mismo importe asegurado durante todo el plazo, y la de capital decreciente o de amortización, que reduce el capital a la vez que baja la deuda pendiente y por eso resulta más económica. Algunas compañías tienen una modalidad específica para esto; por ejemplo, las modalidades temporales renovables de MAPFRE incluyen la de amortización de hipoteca. Cómo dimensionar ese capital lo explicamos en la guía del seguro de vida para la hipoteca. Y recuerda que el banco no puede obligarte a contratar el seguro con él (Ley 5/2019, de crédito inmobiliario, art. 17).
Cuál conviene para dejar herencia
Para dejar herencia o cubrir el impuesto de sucesiones, la modalidad adecuada es el seguro de vida entera, porque garantiza que tus herederos van a recibir el capital con independencia de cuándo fallezcas. Un temporal no sirve para este objetivo: si sobrevives al plazo, tus herederos no reciben nada y habrías pagado primas sin resultado sucesorio.
El vida entera tiene además una ventaja fiscal para los beneficiarios: cónyuge, ascendientes y descendientes aplican una reducción del 100% con un límite de 9.195,49 € sobre el capital en el Impuesto sobre Sucesiones (art. 20.2.b de la Ley 29/1987). El capital del seguro llega, además, fuera de la masa hereditaria a efectos civiles, lo que da liquidez inmediata a la familia. El detalle de cómo tributan estas cantidades lo desarrollamos al explicar cómo tributa un seguro de vida. La contrapartida es el precio, más alto, y por eso conviene comparar bien antes de decidir cuánta cobertura vitalicia necesitas.
El error más caro es contratar un vida entera cuando solo necesitas cubrir una hipoteca o los años de dependencia de los hijos: para eso basta un temporal, mucho más barato. Y al revés: si tu objetivo es dejar herencia, un temporal puede caducar sin llegar a pagar. Antes de firmar, compara ambas modalidades. Nuestro comparador cruza coberturas, capitales y primas de más de 15 aseguradoras con tus datos, al mismo precio que contratando directamente.
Comparar seguros de vida →El temporal cubre el fallecimiento durante un plazo y no paga nada si sobrevives a él; el de vida entera cubre el fallecimiento ocurra cuando ocurra, sin fecha de fin, así que siempre acaba pagando. El temporal es más barato; el de vida entera, más caro.
El temporal es sensiblemente más barato a igual capital, porque existe la posibilidad de que sobrevivas al plazo y la aseguradora no llegue a pagar. En el de vida entera el pago es seguro, así que la prima es más alta.
Para la hipoteca conviene un temporal, porque la necesidad termina cuando acabas de pagar el préstamo. Suele contratarse con capital constante o decreciente (de amortización), que baja a la vez que la deuda y sale más barato.
En los temporales renovables la prima sube en cada renovación porque el riesgo de fallecer aumenta con la edad. En los temporales de prima constante o nivelada, la compañía calcula una prima media para todo el periodo y la mantiene estable.
El de vida entera suele tener valor de rescate, es decir, permite recuperar parte del dinero acumulado si se cancela antes. El temporal, en cambio, es riesgo puro: no devuelve nada si el asegurado sobrevive al plazo contratado.
El de vida entera, porque garantiza que tus herederos recibirán el capital ocurra el fallecimiento cuando ocurra. Además, cónyuge, hijos y ascendientes aplican una reducción del 100% hasta 9.195,49 € en el Impuesto sobre Sucesiones.