En 30 segundos - Elige antes la modalidad: cuadro médico con o sin copago, o reembolso si quieres libre elección de médico. Es lo que más mueve la prima. - Rellena el cuestionario de salud con la verdad. Ocultar una dolencia puede dejar sin cobertura una preexistencia o anular la póliza. - Compara varias compañías con los mismos datos. El precio es idéntico contratando por correduría o directamente con la aseguradora. - Cuenta con las carencias. Consultas y urgencias suelen usarse desde el primer día; cirugía, hospitalización o parto tardan meses. - Lee el IPID y las condiciones generales antes de firmar: coberturas, exclusiones, límites y edad máxima de contratación.
Qué necesitas saber antes de contratar un seguro médico
Contratar un seguro de salud no es solo elegir la cuota más baja: es decidir cómo quieres acceder al médico y con qué garantías. Antes de firmar conviene tener claras tres cosas: la modalidad (cómo pagas y a qué médicos accedes), el cuestionario de salud (la información que la aseguradora usa para aceptarte y fijar el precio) y las carencias (el tiempo que tarda cada cobertura en estar operativa). Con esos tres frentes resueltos, la contratación en sí es un trámite rápido.
El contexto ayuda a entender por qué merece la pena hacerlo con calma: en 2024 había 12,6 millones de asegurados de salud en España, un máximo histórico, según el Observatorio del Sector Sanitario Privado 2025 de la Fundación IDIS. La mayoría contrata para esquivar las listas de espera de la sanidad pública en especialistas, pruebas y cirugía. Es un seguro que se usa mucho, así que elegir bien la modalidad y comparar compañías tiene un impacto real en el bolsillo y en la experiencia.
Cuestionario de salud Documento en el que declaras tu estado de salud y tus antecedentes médicos al contratar. La aseguradora lo usa para aceptar el riesgo, fijar la prima y delimitar las preexistencias. Debe rellenarse con veracidad: es la base legal del contrato (Ley 50/1980, art. 10). — Ver en el glosario
Ver en el glosarioCómo contratar un seguro médico paso a paso
Tanto si vas a contratar un seguro médico por tu cuenta como si lo haces a través de una correduría, el proceso sigue siempre las mismas fases. Estos son los seis pasos, en orden, para contratar un seguro de salud sin dejarte nada por el camino.
Los 6 pasos para contratar tu seguro de salud
- 1 Define qué necesitas. ¿Es para ti solo o para toda la familia? ¿Buscas cuadro médico o libre elección de médico? ¿Necesitas dental, parto o reembolso? Cuanto más claro tengas el perfil, mejor encaja la póliza.
- 2 Elige la modalidad. Con copago (cuota baja y pequeño pago por acto), sin copago (cuota más alta y nada por uso), reembolso (eliges médico y te devuelven un porcentaje) o mixta. Es la decisión que más mueve el precio.
- 3 Pide y compara varios presupuestos con los mismos datos. Edad, provincia y coberturas idénticas en todas las compañías. Solo así la comparación es justa y ves la diferencia real de prima.
- 4 Rellena el cuestionario de salud con la verdad. Declara dolencias, tratamientos y antecedentes. Es el paso más delicado: de él dependen las preexistencias cubiertas y la validez de la póliza.
- 5 Revisa el IPID y las condiciones generales. Coberturas, exclusiones, carencias, límites por especialidad, copagos exactos y edad máxima de renovación. Aquí está la letra pequeña que evita sorpresas.
- 6 Firma y espera la fecha de efecto. La póliza entra en vigor el día pactado; a partir de ahí puedes usar las coberturas sin carencia y esperar los plazos de las que sí la tienen.
El cuestionario de salud: el paso que más importa
El cuestionario de salud es el documento donde declaras tus antecedentes médicos, dolencias actuales y tratamientos. La aseguradora lo utiliza para decidir si te acepta, calcular la prima y delimitar qué preexistencias quedan cubiertas y cuáles no. Es, con diferencia, el paso más importante de la contratación, porque tiene consecuencias legales directas.
La regla es simple: hay que rellenarlo con la verdad. Según el artículo 10 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro, si ocultas datos relevantes que conocías, la aseguradora puede reducir la indemnización de forma proporcional o, si hubo dolo o culpa grave, quedar liberada de pagar. Declarar una dolencia no significa automáticamente que te rechacen: lo habitual es que la cubran, la excluyan como preexistencia o apliquen un recargo. Ocultarla, en cambio, puede dejarte sin cobertura justo cuando la necesitas. Existen pólizas sin cuestionario de salud, pero suelen tener condiciones más limitadas; y las preexistencias merecen un análisis aparte antes de firmar.
Enfermedad preexistente Dolencia o condición médica que ya existía antes de contratar la póliza. Según lo que declares en el cuestionario, la aseguradora puede cubrirla, excluirla o aplicar un recargo. Ocultarla puede invalidar la cobertura de esa patología. — Ver en el glosario
Ver en el glosarioElegir la modalidad: copago, sin copago o reembolso
La modalidad es la decisión que más peso tiene en el precio y en cómo usarás el seguro. Hay cuatro grandes fórmulas, y elegir bien depende de cuánto prevés usar la sanidad privada y de si quieres o no libre elección de médico.
| Modalidad | Cómo funciona | Le encaja a… |
|—|—|—|
| Cuadro médico con copago | Usas médicos concertados y pagas un pequeño importe por acto; cuota más baja | Quien usa el seguro de forma moderada y quiere pagar poco al mes |
| Cuadro médico sin copago | Usas médicos concertados y no pagas nada por acto; cuota más alta | Quien usa mucho el seguro y prefiere no pagar por cada visita |
| Reembolso | Eliges cualquier médico y la compañía te devuelve un porcentaje del gasto; prima más alta | Quien quiere libre elección de médico privado |
| Mixta | Combina cuadro médico y reembolso | Quien quiere cuadro médico pero conservar la opción de elegir |
Fuente: elaboración de Seguratis a partir de las modalidades reales de las compañías autorizadas (webs oficiales, 2026).
Si dudas entre pagar por acto o no, en la guía sobre cuándo compensa un seguro sin copagos desarrollamos el punto de equilibrio; y para decidir entre red concertada y libre elección, comparamos a fondo reembolso o cuadro médico. El tamaño de la red concertada también importa: lo explicamos en la guía del cuadro médico.
Qué documentación piden para contratar
La contratación de un seguro médico exige poca documentación, pero conviene tenerla a mano para que el trámite sea ágil:
- DNI o NIE de cada persona asegurada.
- Datos personales y de contacto: fecha de nacimiento, dirección y provincia de residencia (la provincia influye en el precio).
- Cuestionario de salud cumplimentado por cada asegurado.
- Número de cuenta bancaria para domiciliar la prima.
- Certificado de antigüedad, solo si vienes de otra compañía y quieres conservar la antigüedad al cambiar de compañía para eliminar carencias.
No se pide reconocimiento médico presencial en la mayoría de pólizas de particulares: basta con el cuestionario. La compañía puede solicitar informes adicionales si declaras alguna patología relevante.
Cuándo puedes empezar a usarlo: la fecha de efecto y las carencias
Firmar la póliza no equivale a poder usar todas las coberturas al día siguiente. Hay que distinguir dos momentos: la fecha de efecto (cuándo entra en vigor la póliza, que se pacta al contratar) y las carencias (el tiempo que tarda cada cobertura concreta en estar operativa).
En la práctica, las consultas de medicina general, la pediatría y las urgencias suelen poder usarse desde el primer día, sin carencia. En cambio, la cirugía, la hospitalización y las pruebas de alta tecnología arrastran una carencia habitual de unos 6 meses, y el parto de unos 8 meses; el plazo exacto lo fija cada compañía en sus condiciones generales. Lo detallamos por garantía en la guía de carencias del seguro de salud. Si vienes de otra aseguradora con más de un año de antigüedad y coberturas equivalentes, la nueva compañía suele eliminarte las carencias con un certificado de antigüedad.
Cómo comparar antes de contratar (voz de correduría)
La palanca que más impacto tiene antes de firmar es comparar. Para el mismo perfil —misma edad, provincia y coberturas—, la diferencia de prima entre aseguradoras autorizadas es real, y también cambian el tamaño del cuadro médico, los copagos exactos y las carencias. Comparar con los mismos datos es la única forma de ver esa diferencia de manera honesta.
Como correduría independiente, nuestro criterio es sencillo: primero define lo que necesitas, luego compara compañías autorizadas —Adeslas, Sanitas, DKV y el resto— con los mismos datos, y solo entonces mira el precio. En los mejores seguros de salud ponemos frente a frente a las principales compañías, y en la guía madre del seguro de salud tienes el mapa completo del ramo. Ninguna cifra que veas en captación tiene valor contractual hasta que la aseguradora emite la póliza.
Antes de firmar, comprueba estos cinco puntos - Que el cuadro médico cubre tu zona y las especialidades que usarás. - Las carencias de cirugía, hospitalización y parto en las condiciones generales. - Los copagos exactos por acto y sus límites anuales. - Las exclusiones y las preexistencias no cubiertas. - La edad máxima de contratación y de renovación de la póliza.
Se elige la modalidad (con copago, sin copago, reembolso o mixta), se piden varios presupuestos con los mismos datos, se rellena el cuestionario de salud con la verdad, se revisa el IPID y las condiciones generales, y se firma. La póliza entra en vigor en la fecha de efecto pactada, con las carencias que correspondan a cada cobertura.
El DNI o NIE de cada asegurado, los datos personales y la provincia de residencia, el cuestionario de salud cumplimentado y un número de cuenta para domiciliar la prima. Si vienes de otra compañía y quieres eliminar carencias, también un certificado de antigüedad.
En la mayoría de pólizas sí, y debe rellenarse con veracidad. Según la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro (art. 10), ocultar datos relevantes que conocías puede reducir la indemnización o dejar a la aseguradora liberada de pagar si hubo dolo o culpa grave. Existen pólizas sin cuestionario, pero suelen tener coberturas más limitadas.
Sí, aunque la aseguradora puede cubrir la preexistencia, excluirla o aplicar un recargo según lo que declares en el cuestionario. Lo importante es declararla: ocultarla puede dejar esa patología sin cobertura. Conviene revisar bien cómo trata cada compañía las preexistencias antes de firmar.
La póliza entra en vigor en la fecha de efecto pactada. Las consultas y urgencias suelen usarse desde el primer día, pero la cirugía, la hospitalización y las pruebas de alta tecnología tienen una carencia habitual de unos 6 meses, y el parto de unos 8. Los plazos exactos figuran en las condiciones generales.
Depende de cada compañía. Muchas admiten la contratación sin límite estricto de edad, pero a partir de los 60-65 años la prima sube con fuerza y algunas aplican condiciones o límites. Conviene comprobar la edad máxima de contratación y de renovación antes de firmar.
No. El precio es exactamente el mismo que contratando directamente con la aseguradora. Una correduría inscrita en la DGSFP como Seguratis compara compañías autorizadas por ti, te explica la letra pequeña y te acompaña con el papeleo y los siniestros, sin coste añadido sobre la prima.
Sí se puede contratar, pero la cobertura del parto está sujeta a una carencia habitual de unos 8 meses, por lo que un parto próximo puede no quedar cubierto. Conviene contratar con antelación y confirmar la carencia de parto en las condiciones de cada compañía.
Depende de cuánto vayas a usar el seguro. Con copago pagas una cuota más baja y un pequeño importe por acto, y compensa si lo usas poco. Sin copago pagas una cuota más alta pero nada por uso, y compensa si lo usas mucho. El punto de equilibrio se calcula con las visitas previstas al año.