Vida riesgo y vida ahorro: no son el mismo producto
Bajo el nombre seguro de vida conviven dos familias que responden a necesidades distintas:
- Vida riesgo. Paga un capital a los beneficiarios si el asegurado fallece y, si se contrata la garantía, también en caso de invalidez. Es protección pura: si no ocurre el siniestro, no hay devolución.
- Vida ahorro. Instrumentos pensados para acumular capital a largo plazo, con su propia fiscalidad y sus propias reglas. Protegen poco y ahorran mucho, justo al revés.
La mayoría de quien busca «seguro de vida» quiere lo primero: cubrir a su familia o su hipoteca. Mezclar las dos cosas en el mismo producto suele salir caro en protección y mediocre en ahorro.
Capital constante o decreciente
Dentro del vida riesgo, esta es la decisión que más pesa en el precio y en para qué te sirve la póliza:
- Capital constante. El capital contratado se mantiene igual durante toda la vigencia, cumplas los años que cumplas. Es la protección estable: sirve para sustituir ingresos y sostener a quien depende de ti, no solo para tapar una deuda.
- Capital decreciente. El capital baja a la vez que la hipoteca, así que la prima es sensiblemente más baja que en un constante. Está pensado para cubrir el préstamo: cuando la deuda se acaba, la protección también.
La elección no es abstracta: si tienes hijos a cargo, el decreciente cubre el banco pero deja a la familia sin colchón el día que el préstamo esté pagado.
Al firmar una hipoteca es habitual que se ofrezca el seguro de vida de la entidad, pero no estás obligado a contratarlo con ella para obtener el préstamo. Puedes comparar y contratarlo donde quieras, cumpliendo las condiciones de capital que exija la operación.
Las garantías que deciden si la póliza sirve
Más allá del tipo, hay tres piezas que conviene mirar en cualquier oferta:
- Fallecimiento. Es la garantía base y está siempre.
- Invalidez absoluta y permanente. La más olvidada, y la que cubre el escenario en el que dejas de generar ingresos y sigues gastando. Cambia la utilidad de la póliza por completo.
- Enfermedades graves y adelanto de capital. Según el producto, permiten cobrar antes en situaciones concretas. Están detalladas en la guía de enfermedad grave.
Y una advertencia que vale para todos los tipos: el cuestionario de salud hay que rellenarlo con exactitud. Una omisión puede dejar el siniestro sin cobertura justo cuando la familia lo necesita.
Cuánto cuesta cada tipo
La prima de un vida riesgo depende de la edad, del capital, del cuestionario de salud, de la profesión y de las garantías contratadas. No hay una tarifa citable por tramos: las compañías de vida calculan el precio con un cuestionario personalizado, así que aquí no publicamos cifras que no se sostengan.
Lo que sí podemos hacer es calcularlo con 15 aseguradoras a la vez, enseñarte la diferencia entre constante y decreciente con tu capital real y explicarte qué garantías estás dejando fuera. Pagas lo mismo que contratando directamente con la compañía.
Dos familias: vida riesgo, que paga un capital por fallecimiento y, si se contrata, por invalidez; y vida ahorro, pensado para acumular capital. Dentro del vida riesgo, el capital puede ser constante o decreciente.
El decreciente es más barato y encaja si solo quieres cubrir la hipoteca, porque el capital baja con la deuda. El constante mantiene la protección toda la vigencia y es el que tiene sentido si hay personas que dependen de tus ingresos.
No estás obligado a contratarlo con la entidad que te concede el préstamo. Puedes comparar y contratarlo con otra compañía cumpliendo las condiciones de capital que exija la operación.
Solo si contratas esa garantía: no siempre viene incluida de serie. Es la cobertura más olvidada y la que cubre el escenario de dejar de ingresar sin dejar de gastar.
Jaime V.
Redactor de seguros
Jaime V. es redactor de seguros en Seguratis. Formó parte del equipo de la correduría durante varios años,
ayudando a clientes a entender y comparar seguros de personas antes de contratar. Hoy vuelca esa experiencia
en los contenidos de la web: explica coberturas, carencias y letra pequeña en lenguaje claro para que cada
persona elija con criterio y sin sorpresas.
Seguir leyendo
¿Constante o decreciente? Depende de quién dependa de ti
Seguratis es una correduría inscrita en la DGSFP con clave J-4346. Comparamos 15 aseguradoras con tu edad, tu capital y tus garantías, y te enseñamos qué cambia entre un capital constante y uno decreciente en tu caso. Al mismo precio que contratando directamente.