¿QUÉ PASA SI NO TENGO SEGURO DE DECESOS?

A pesar de que la mayoría de los españoles contratan un seguro de decesos, otros muchos optan por no contratar esta póliza. Según datos oficiales, más de un 34% de la población no disponía de un seguro de defunción al momento de fallecer. Cuando una persona fallece sin tener un seguro de muertos, es su familia la que debe encargarse de los costes del sepelio, que pueden llegar a ser muy elevados. A veces pueden cubrir los gastos con el dinero que el fallecido deja en herencia, pero muchas otras veces son los propios familiares los que tienen que cargar con la losa económica.

Si observamos los datos de la OCU, vemos cómo un entierro en España cuesta, de media, entre 3000 y 5000 euros, aunque depende de múltiples factores. Uno de ellos es el coste del propio cementerio, que depende de cada ciudad; las diferencias pueden ser de hasta más de 1000 euros. Aunque donde más gastan los españoles es en el féretro, dejándose de media unos 1200 euros.

Por otro lado, fuentes de ICEA nos confirman que la media de una póliza de decesos gira en torno a los 56 euros por asegurado. Por tanto, esta es la cantidad aproximada que se ahorra alguien que decide no contratar un seguro de decesos. Sin embargo, ¿merece la pena? Vamos a verlo.

MORIR SIN SEGURO DE DECESOS

El motivo más evidente es que en caso de morir sin un seguro de decesos serán los herederos los que tendrán que abonar los 3500 euros que cuesta un entierro promedio en España. Aquí se incluyen el féretro, el servicio funerario, el tanatorio, el acondicionamiento, la lápida…

Pero un sepelio no implica solamente un desembolso económico. Toda defunción requiere unos trámites civiles, administrativos y burocráticos. Desde la solicitud del certificado de defunción, pasando por las gestiones en el Registro Civil y las complejas lecturas notariales, los herederos tienen que dedicar buena parte de su tiempo y energía a resolver los trámites tras la muerte de un familiar. La mayoría de las compañías funerarias se encargan de buena parte de estos menesteres, pero sus servicios no son baratos.

Un buen seguro de decesos como el seguro de defunción Helvetia incluye en sus coberturas básicas toda la asistencia administrativa y judicial a los familiares, asignando para estos casos a profesionales con años de experiencia. Es decir, un seguro de decesos no es solo la cobertura del gasto económico: también del tiempo y la gestión, desplegadas con la eficiencia y agilidad que solo los expertos garantizan.

Qué pasa si no puedo pagar un entierro

Correr con los gastos del sepelio no es solo una obligación moral, sino establecida legalmente por el Código Civil. ¿Y si no tengo dinero para pagar un entierro? En estos casos, el ayuntamiento puede proporcionar ayudas en casos extremos. En última instancia, pagaría los gastos con el dinero de sus arcas, ya que es obligatorio dar sepulto a un fallecido. No obstante, rendirían cuentas por los gastos a sus herederos legales, reclamando por vía judicial. Salvo insolvencia manifiesta, el gasto siempre acabará recayendo sobre la familia, tarde o temprano.

¿Merece la pena no tener seguro de decesos?

Ahora bien, ¿y si aun así decides no tener un seguro de decesos? Quizás piensas que, al fin y al cabo, el coste medio de un entierro no es lo suficientemente incapacitante como para que tu familia no pueda ocuparse de él. Pero, ¿y si se dan casos extraordinarios? Cabe la posibilidad de que se requieran servicios de traslado, incluso de repatriación. Aquí la cifra se multiplica y los gastos pueden llegar a las cinco cifras.

Por otro lado, puede ser que algún miembro de tu familia precise apoyo psicológico por el dolor de tu fallecimiento. Los servicios de estos profesionales no son baratos y se sumarían a los gastos de tus allegados.

Pese a todo, es posible que los argumentos económicos y administrativos no te resulten decisorios. Las compañías aseguradoras lo saben, y por eso cada vez se ofrecen beneficios extra que el tomador y sus beneficiarios pueden disfrutar en vida. De hecho, muchas de estas coberturas ya se incluyen como parte de las garantías básicas de una póliza, de manera que ni siquiera suponen un gasto adicional para el asegurado.

Además, muchos seguros de decesos incluyen ya coberturas que podrían considerarse propias de un seguro de salud o de vida. Así, es frecuente encontrar coberturas de prestaciones por accidente, invalidez, hospitalización y dependencia. También consultas médicas, nutricionales y psicológicas gratuitas, además de asistencia y ayudas a domicilio.

En definitiva, si dudas si merece la pena tener un seguro de decesos, ten en cuenta que con él no solo cubres los servicios funerarios. Con un seguro de defunción puedes protegerte a ti y a tu familia en sectores más allá del ramo funerario, y garantizarles la mejor de las prestaciones para cuidar de ellos en todos los momentos de su vida.